
Hace años que en Holanda los embarazos de bajo riesgo son atendidos por comadronas en los domicilios de las parteras. Se trata de una práctica tan habitual que supone el 30% del total de los partos.
En el año 2004 el departamento de Salud Pública de la Unión Europea publicó que el índice de mortalidad de bebés recién nacidos en Holanda era del 10 por 1.000, el doble que en España.
Esto disparó las alarmas y el alto índice se achacó a los partos domiciliarios. Una investigación médica actual demuestra que el parto en casa en Holanda es tan seguro como en un hospital.







Ahora que las vacaciones han comenzado para la mayoría de españoles, muchas campañas en prensa nos recuerdan que todas las medidas de seguridad que tomemos en la carretera pueden ser pocas.
Lamentablemente nos vamos acostumbrando a oír noticias sobre el hambre, el trabajo infantil y las enfermedades que afectan a millones de niños del mundo, hasta que surge una que nos da un cachetazo de realidad.