
La conjuntivitis del recién nacido (o conjuntivitis neonatal) es una infección de la membrana que rodea los párpados y la parte visible del ojo. Se produce cuando se inflama la membrana transparente que mantiene los ojos húmedos y los protege de agresiones externas. Es decir, cuando se inflama la “conjuntiva”.
Hay varios tipos de conjuntivitis, pero todas tienen algunos síntomas que son comunes. Si observamos alguna de estas señales, conviene acudir al pediatra para que valore que tipo de conjuntivitis está afectando al bebé. El bebé aún no es capaz de frotarse los ojos (algo que sí harán los niños mayores), así que habremos de fijarnos en otros síntomas para reconocer la conjuntivitis.
Síntomas de conjuntivitis en el recién nacido
- Habitualmente, sea cual sea la causa, los párpados y la parte blanca de los ojos (conjuntiva) del recién nacido se inflaman mucho.
- Cuando se separa el párpado puede verse la salida de pus.
- Acumulación de abundantes “legañas” tras el sueño, incluso llegando a sellar los ojos.
- Lagrimeo del ojo.
- Si el tratamiento se retrasa, se pueden formar llagas en la córnea que dañan la vista de forma permanente.






