
Una infección muy frecuente en la piel de los niños son los conocidos como moluscos contagiosos, o simplemente moluscos.
Son unas lesiones que aparecen en la piel causadas por un virus de la familia de los poxvirus, el Molluscipoxvirus Molluscum Contagiosum.
Su apariencia es muy característica, por tanto son muy fáciles de reconocer. El molusco se parece a una perlita con un tamaño de entre 2 y 5 milímetros de diámetro. Aparecen pequeñas pápulas que luego se agrandan y se convierten en nódulos de color perlado con una depresión en el centro.
Aunque pueden salir en cualquier parte del cuerpo, aparecen con mayor frecuencia en cara, cuello, axilas, brazos y manos, excepto en las palmas de las manos y pies, y con menos frecuencia en genitales. No duelen, pero pueden picar y son más frecuentes en niños con pieles atópicas.









