
Una de las medidas que más pueden ayudar económicamente a las familias cuando llega un bebé es la lactancia materna, colechar y adoptar un tipo de crianza corporal y natural. No es que deba ser esta la razón principal para decidirnos por dar el pecho o por llevar a nuestro hijo en brazos o dormir con él, pero sin duda la crianza anticrisis tiene también ventajas para afrontar la llegada de un bebé en estos tiempos.
Las familias invierten aproximadamente un cuarto de sus ingresos en sus hijos, pero tendríamos que analizar a fondo en lo que gastamos y si queremos mantener la calidad ahorrando, plantearnos otras opciones menos comerciales pero igualmente sanas.
Lactancia materna
La leche materna es gratis. La leche artificial viene a costar entre 12 y 20 euros el bote, lo que, al año, puede llegar a los 600 euros aproximadamente, o más, si incluímos biberones, tetinas, esterilizadores y calentadores.
Para dar el pecho no necesitamos nada, aunque en algunos casos será útil usar discos de lactancia o tener un extractor. Pero la leche es gratis, se produce en la cantidad justa en el momento preciso que el bebé la pide y no hay que preocuparse ni de esterilizarla, ni calentarla ni transportarla.




