
Aunque, como ya hemos comentado ampliamente, el bisfenol A ya no se emplea en Europa para fabricar biberones por el peligro de toxicidad, queremos dejar unos consejos generales sobre biberones y bisfenol A para todos aquellos que tengan biberones anteriores o que vivan en otros países donde sí es posible (aún) encontrar biberones de este tipo.
Recordemos que el bisfenol-A (comúnmente abreviado como BPA) es un producto químico contenido en el policarbonato que se emplea para endurecer el plástico y fabricar biberones, botellas y embalajes de alimentos. Un agente químico que podría resultar perjudicial para la salud en determinadas circunstancias, según apuntan investigaciones diversas desde todo el mundo.
Algunos países consideran a este elemento como un tóxico (por ejemplo Canadá), y sabemos que se ha prohibido su utilización también en diversos países por los riesgos que entraña cuando el plástico alcanza temperaturas elevadas.
Según los estudios disponibles, el BPA puede tener efectos negativos en el organismo, especialmente en un organismo en desarrollo como el del niño, afectando al sistema endocrino, a sus defensas y a la aparición de tumores.







