
El bebé necesita contacto físico, es el alimento de su corazón, tan vital como el alimento o los cuidados. Para su bienestar emocional e incluso para su salud tener todo el contacto físico que soliciten es fundamental. Estar en brazos es la Felicidad, en absoluto, en mayúsculas.
Hay bebés que lloran mucho si están en su cuna. Solamente se calman cuando los tomamos en brazos y vuelven a llorar si los dejamos de nuevo. Incluso, aparentemente dormidos, se despiertan reanudando el llanto si los dejamos en la cuna para que sigan dormidos, lo que llamo el síndrome de la cuna con pinchos.
Solemos escuchar que hay que dejarlos en la cuna para que se acostumbren y que si los tomamos en brazos cuando lo piden es que nos toman el pelo. Nada más lejos de la realidad, los bebés lloran y piden brazos porque necesitan emocionalmente ese contacto físico para sentirse seguros y amados.
No hay explicaciones que les valgan, no están preparados para entender que en la cuna están seguros. Su instinto les hace llamarnos y recuperar la serenidad con nuestro contacto.
Los sentimientos de las madres
Las madres a veces se sienten agobiandas por la constante llamada del niño, pero, si escuchan sus instintos, pueden reconciliarse con esa necesidad y disfrutar de ella. Usar una bandolera o un pañuelo para llevar al niño en contacto con su cuerpo les puede ayudar a recuperar la posibilidad de moverse con mayor libertad y es de ayuda en muchos casos.
Sin embargo esa sensación que ellas puedan tener no es mala. Las madres, especialmente las mamás recientes, sienten muchas veces revolotear sobre ellas el constante juicio sobre su maternidad. Por eso quiero decir que incluso esa necesidad de espacio no es juzgable y tenemos que aceptarla, pero sin dejar que perjudique a nuestro hijo.
Entendámonos y amémonos. Las mujeres a veces nos juzgamos con más dureza que nadie. Y quiero decir con esto que recuperar la memoria de las costumbres ancestrales nos ayudará a comprender mejor nuestras necesidades y las de nuestros bebés.
Las madres de hoy están solas. En su casa, abrumadas por la maternidad de descoloca su propio concepto de si mismas, golpeadas por sentimientos contrapuestos. Eran mujeres independientes y nunca nadie las previno sobre ese amor loco y apasionado por su hijo ni sobre la necesidad permanente que el niño tiene de ellas.
Pensemos en las madres de siempre, nuestras antepasadas. Ellas no estaban solas. Sus madres, hermanas y comadres las sostenían, las acompañaban y cuidaban de ellas. Les ayudaban a cuidar de su hijo. Se turnaban para que ellas pudieran recuperarse y además les enseñaban a llevar el niño a su espalda mientras realizaban cualquier actividad.
En la medida de lo posible el reproducir esas condiciones óptimas de crianza ayudará mucho a que la madre no se sienta abrumada por ese contacto físico permanente. El padre también puede portar al bebé cuando se encuentre en casa y eso reforzará sus sentimientos de ternura, le hará sentirse más cercano a su hijo y también comprender mejor a su compañera.
El poder encontrar acompañamiento de otras madres con experiencia y deseosas de colaborar también será beneficioso para la mamá reciente. La ayuda de las amigas y familiares o de grupos de crianza ofrecen ese sostén necesario.
La importancia del contacto físico
El contacto físico constante del que el bebé manifiesta la necesidad es así más sencillo. Y si comprendemos y aceptamos que no es un capricho ni un chantaje estaremos mucho mejor dispuestos a ofrecerlo.
Cuando el bebé reclama brazos y contacto físico no nos pide algo irrazonable, nos pide algo que necesita. Para él, sentir nuestro cuerpo es bienestar. Lo más natural e instintivo es estar sostenido por su madre o por otro adulto con el que se sienta apegado, ya que no puede sentirse contenido ni protegido por nada más. No sabe que nuestras casas son seguras, sigue siendo una cría de primate incapaz de valerse por ella misma, incapaz de protegerse o ponerse a salvo.
La madre, su cuerpo, su olor, su pecho, su mirada, su voz y sus caricias son su hábitat natural. Para el bebé estar en brazos es la Felicidad.
Comentarios
Felicitaciones por la nota, que bueno que cada vez más gente se da cuenta de esto y lo promueve. Sólo con amor es que lograremos más amor en este mundo y esto es desde que están en la pancita.
Ojalá pudiera convencer a algunas mamás sobre esto... He sacado la conclusión, por mi corta y reducida experiencia, que sólo obtienen brazos los niños que lo piden. El que no llora, no mama, algo así. Mi niño tuvo unos comienzos terribles de lloros y, si no hubiera sido por eso, quizás yo tampoco habría descubierto todo lo que significan 'los brazos'. Las mamás de algunos niños 'buenos' (léase, que no son llorones, en el lenguaje común de la gente) se consideran muy afortunadas de que sus cachorros se puedan pasar horas en una hamaquita entretenidos, o de que se duerman solos, porque eso significa menos trabajo para ellas. Sin mi hijo, yo no hubiera descubierto este camino, probablemente seguiría igual de ciega...
Como madre d dos niños de alta demanda, q se llaman, los he cogido cada vez q mis hijos m han necesitado, sin hacer caso a los comentarios de, ya verás se van acostumbrar..y m han salido dos niños felices q ahora son muy independientes, cosa q otros no lo son y se lo pasan genial jugando solitos en su habitación sin reclamarme, sólo de vez en cuando para ver dónde estoy...bueno el pequeño todavía m busca, pero he sido como se dice una mamá portadora pq no han querio carro hasta el año. Tengo una con casi 4 años y otro con un añito recién cumplido. Enhorabuena por el artículo!
Maravilloso articulo!! Soy una orgullosa mama primeriza de Astrid, de 3 meses de edad, y mis brazos le han proporcionado una inmenza felicidad y seguridad a mi pequeñita. Eso si... no dejo que llore. Ya le entiendo cuando su carita se ilumina y quiere mis brazos y mi calor, y claro que la levanto en brazos, independientemente de lo que comenten mis amigas. Este acto tan puro de amor significa muchisimo para ambas, y es que para mi no hay nada mejor que cargar con mi princesa. Gracias a dios por tan hermoso regalo. saludos a todos los papás que visitan bebés y más.... Ivonne
¿Qué es un "bebé de alta demanda"?
interesante
Mi madre murió cuando yo tenía once años,hace cuatro meses y medio que fuí madre por primera vez y ésto ha provocado que ultimamente la tenga mas presente si cabe.Solo quiero deciros que los recuerdos que guardo de ella son su olor,sus manos,la textura de su piel,su voz,el calorcito que sentía al sentarme en su regazo y la dulcísima costumbre que tenía de meterse en nuestra cama un ratito antes de tener que despertarnos para ir al cole.Recuerdo muchas más cosas,y muchas de ellas me han venido al ver a otras madres con sus hijos,pero nunca jamás he vuelto a tener un despertar tan dulce.Quizás por éso mi niña duerme en mi cama sus siestas las suele hacer en mis brazos y de algún modo sé que aunque educar a un hijo es dificil hacerle sentirse seguro y amado es tan facil como tenerlo en brazos cuanto quiera
http://www.bebesaltademanda.com/
precioso. no escribo mas pq solo tengo una mano con la otra abrazo a Pablo ;)
interesante
Newyorkcristi, se me pasó comentarte el otro día, qué bonito tu recuerdo... la única mayor desgracia para un niño es que sus padres fallezcan a la vez... pero cuando falta una mamá tan temprano... es devastador. Me alegro muchísimo de que a pesar de la pérdida tengas esos recuerdos tan dulces :) sabes? cuando Mateo se va a despertar, yo también me meto con él en la cama, qué alegría cuando me ve y me echa los bracitos, como diciendo, ay mami qué bien que ya estás aquí, y me lo como a besos y jugamos un ratito hasta que nos levantamos para que desayune. Espero que para él sea importante, desde luego para mí es el momento más feliz del dia.
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