Síguenos

placenta_previa.JPG

Como sabemos, la placenta es un órgano de vital importancia que proporciona el alimento y el oxígeno necesarios para el buen desarrollo del futuro bebé. Se le llama placenta previa cuando la ésta, está insertada en la parte baja del útero, cuando normalmente está en la cara anterior o posterior del útero.

La placenta previa está dividida en dos categorías, la primera puede tapar el orifício de salida del útero, a este tipo de placenta se le llama oclusiva, pero dentro de la oclusiva está la parcial y la completa. La segunda es la “no oclusiva” que quiere decir que no tapa este orifício.

La diferencia entre una y otra es muy importante, ya que dependiendo del tipo de placenta, el futuro bebé podrá o no salir por los canales normales, en el caso de que no pueda, habrá que recurrir a la cesárea. La placenta previa se diagnostica durante el tercer trimestre de la gestación y se espera hasta dicho periodo porque a medida que el útero se extiende, la placenta puede alejarse del orifício cervical.

Puede provocar sangrado durante el último trimestre de gestación o durante el parto, si hay hemorragia durante el embarazo es muy importante acudir urgentemente al centro médico. Ante cualquier duda lo mejor es acudir al ginecólogo, él te proporcionará los consejos adecuados, entre ellos están el evitar las relaciones sexuales, no hacer esfuerzos físicos que puedan provocar cualquier peligro para la salud del bebé o de la madre, etc. Así se evitarán las posibles complicaciones.

Las futuras mamás que más riesgo tienen de padecer placenta previa son las que tienen más de 35 años, las multíparas, las que han tenido placenta previa con anterioridad, quien ha sufrido más de una cesárea o las consumidoras de alguna determinada droga.

Lo más importante de todo, es el bienestar del bebé y de la madre y es necesario seguir los consejos e indicaciones que da el especialista.

Más información | Tupediatra
Más información | Mercydesmoines

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

6 comentarios