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El cordón umbilical es un órgano indispensable para la supervivencia del feto. Conecta al bebé con la placenta y es el encargado de proporcionar oxígeno y los nutrientes necesarios para que pueda desarrollarse adecuadamente.

Si bien son poco frecuentes, pueden darse algunas complicaciones del cordón umbilical en el embarazo, aunque la mayoría de ellas se detectan recién en el momento del parto.

El cordón umbilical es un tubo estrecho de forma helicoidal que suele medir entre 50 y 60 centímetros de longitud.

Por su interior pasan tres vasos sanguíneos: una vena que conduce el oxígeno y los nutrientes de la sangre materna y dos arterias que provienen del bebé y transportan los desechos que se transfieren a la sangre de la madre y luego son eliminados.

Durante el embarazo pueden aparecer complicaciones asociadas al cordón umbilical, como por ejemplo:

Prolapso de cordón

Se produce cuando una vez que se ha roto la bolsa de aguas, el cordón umbilical sobresale por el cuello uterino antes que la cabeza del bebé. Es raro que ocurra (un caso entre mil), pero supone un grave riesgo.

La presión de la cabeza sobre el cordón podría comprimirlo interrumpiendo el flujo de oxígeno que el bebé recibe. Cuando hay prolapso de cordón es necesario realizar una cesárea de emergencia para evitar que el bebé pueda sufrir una lesión por falta de sangre.

También puede presentarse un prolapso de cordón con la bolsa intacta cuando el cordón se encuentra delante de la cabeza del feto pero no asoma por la vagina. Por su parte, se denomina prolapso de cordón oculto cuando éste se encuentra no por delante, sino junto a la presentación del bebé.

El prolapso puede producirse tanto si el bebé está colocado de nalgas o en presentación cefálica, pero ésta es la más peligrosa por la presión que ejerce la cabeza sobre la pelvis tiende a ser más intensa.

Entre los factores que predisponen al prolapso de cordón se encuentran: prematuridad y bajo peso, embarazos gemelares, alteración en la presentación del bebé o alteraciones de la pelvis materna.

Cordón de una sola arteria

Esta alteración sucede cuando en lugar de dos arterias que salen del feto, se desarrolla una sola arteria. Su incidencia es menor al 1 por ciento.

A diferencia de otras complicaciones del cordón, ésta suele detectarse tempranamente y la mayoría de las veces asociada a malformaciones mayores en el feto (cardíacas o renales) o alteraciones menores como bajo peso del bebé o partos prematuros.

Alteraciones de la longitud del cordón

Como hemos dicho antes, el cordón mide entre 50 y 60 centímetros, sin embargo en ocasiones puede tener una longitud menor o mayor que suelen provocar complicaciones.

Un cordón umbilical muy corto, de menos de 30 centímetros puede complicar que el bebé baje por el canal de parto en el momento del parto.

En cambio, un cordón muy largo, de más de 60 centímetros, no está relacionado con alteraciones, pero por su longitud aumentan las probabilidades de que se formen nudos o se enrolle alrededor de distintas partes del cuerpo del bebé, produciendo sufrimiento fetal durante o antes del trabajo de parto.

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Formación de nudos en el cordón

La propia naturaleza del cordón hace que sea prácticamente imposible que se formen nudos impidiendo el paso de la sangre y de oxígeno al feto. Está cubierto por una sustancia gelatinosa que le da flexibilidad y elasticidad impidiendo que se rompa o se formen nudos.

Sin embargo los movimientos y las volteretas del bebé dentro del útero, especialmente durante los primeros meses, puede hacer que se formen nudos en el cordón umbilical.

La mayoría de las veces son nudos falsos, es decir, alteraciones en la estructura sin importancia, pero a veces son nudos reales que pueden ajustarse a medida que avanza el embarazo y provocar un déficit de nutrientes y de oxígeno en el feto.

El médico evaluará en estos casos si es viable intentar el parto vaginal o practicar una cesárea.

Vueltas de cordón (o circular de cordón)

El cordón tiene la longitud suficiente como para enrollarse en el cuello o en el cuerpo del bebé.

Es una de las preocupaciones más frecuentes, pero muchas veces infundadas, ya que aproximadamente entre el 20 y el 40 por ciento de los bebés nacen con una vuelta de cordón, e incluso dos, y se soluciona con una maniobra muy sencilla.

Se coloca el dedo entre el cuello y el cordón para deshacer la circular mientras el niño sale. Mi hija mayor es muy coqueta y nació con el cordón de “collar”, algo que se solucionó en el momento y quedó un una simple anécdota del parto.

No suele tener importancia salvo que la vuelta decordón se encuentre tan ajustada (los casos son mínimos y es muy raro) como para comprimir el cordón de manera tal que impida el paso de sangre y oxígeno.

El médico valorará la situación y en el caso de haber sufrimiento fetal evaluará como seguir con el parto.

Foto | Rachel Savage Photography y Photos by Lina en Flickr
En Bebés y más | Complicaciones en el parto (Parte I), La vuelta de cordón umbilical en el cuello del feto

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