Ser un buen padre (III)

0 comentarios

padre leyendo con sus hijos

Hemos hablado de la paternidad y la enorme importancia que va a tener el padre en la evolución emocional de los niños en muchas ocasiones en Bebés y más. En los dos temas precedentes de esta serie ofrecíamos algunos consejos para ejercer la paternidad de manera más coherente y amorosa, pretendiendo con ello dar a los papás ideas para evolucionar y superar los errores de una crianza demasiado autoritaria, que antes dejaba al padre como una figura secundaria que ofrecía sobre todo disciplina. Pero para ser un buen padre hay muchas facetas que hay que saber atender.

Un buen padre es un modelo

Nuestros hijos nos toman como modelo de vida, y es más importante lo que hacemos que lo que decimos. Por eso, tanto para los niños como para las niñas, que su padre sea una persona responsable y respetuosa con ellos, con los demás y con el entorno, es un modelo importantísimo.

Para los chicos, su padre es el hombre al que miran para saber como serán ellos de adultos. Para las niñas, supone una figura que representa el modelo que verán como ejemplar en otros hombres pero también, aparte de las diferencias de género, tiene el mismo valor como figura adulta de referencia.

Un buen padre es un maestro en la enseñanza y en la vida

Aprender es algo que los niños, aparte de su asistencia o no a un centro escolar, desarrollan en todas las facetas de la vida. De lo que su papá les enseñe, les cuente y les muestre, compartiendo experiencias, aprenderán contenidos de manera mucho más efectiva ya que hay en el compartir sentimientos un elemento adicional que refuerza lo que se les ofrece.

Hay que encontrar el momento de aprender con los niños, ayudándoles si traen tareas escolares, por supuesto, pero sobre todo explicándoles el mundo y atendiendo a su insaciable deseo de conocimientos. Leer con ellos un libro, meditar, pasear, pintar o hacer tareas del hogar ofrece una intensa experiencia educativa en la que el padre puede tener enorme importancia.

Yo creo que de todos mis educadores, profesores, amigos, familiares y lecturas no ha habido nadie más importante que mi padre. Él me mostró en un libro el cuerpo humano, me habló, aunque le daba un poco de verguenza por su educación, de lo que el llamaba el misterio de la vida, me enseñó a leer y me ofrecía libros, me introdujo en la pasión por la ciencia ficción, la antropología y la poesia, me contaba las historias de las obras de Shakespeare, me ponía música clásica, lo veia preparar los guiones en los que trabajaba y me llevaba a verlo en las películas en las que hacía un papel interesante o dirigía, me contaba cosas sobre Historia y Ciencia.

Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí

¿Quieres saber más?

Artículos

Artículos relacionados que probablemente también te interesen

Ver más

Respuestas

Preguntas sobre este tema que ha contestado la comunidad

+ Deja tu comentario

Escribir un comentario

Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con Facebook Connect

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL