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fiesta

Hablábamos ayer sobre lo mucho que pueden disfrutar los pequeños si celebramos su fiesta, sea por su cumpleaños o por otra razón, en casa. Por supuesto, va a suponer más preparación y trabajo por nuestra parte, pero sin duda nuestros niños lo merecen.

La comida

En todas las fiestas se ofrece una merienda o comida a los invitados. Hay que pensar en los gustos de los niños, pero también en sus necesidades, costumbres o posibles problemas de alergias. Algunas familias prefieren que sus hijos no tomen bebidas azucaradas, bollería industrial o chucherías, y, en lo posible, intentaremos que el menú sea satisfactorio para todos.

La tarta es un tema especial. Cuando yo era niño no comíamos dulces tan habitualmente y la tarta era algo que nos encantaba. Yo lo que he visto es que, en demasiadas ocasiones, los niños no la quieren, por lo que suelo hacer o un bizcocho casero o helados, para tener la seguridad de que les va a gustar.

Yo suelo poner zumos naturales, pan casero, embutidos de calidad, queso, “crudités”, fresones si hay u otra fruta especialmente apreciada por los niños y helado o tarta casera, y con eso suelo acertar. De todos modos, cada casa es diferente, y a mi hijo no le gustan ni las chucherías ni los aperitivos del tipo de las patatas chip o los gusanitos. Incluso una vez puse una gran olla de garbanzos cocidos porque teníamos muchos invitados, era una fiesta en el campo y hacía frio, así que fue un exitazo.

Otra de las cuestiones que me gusta tener en cuenta cuando hago una fiesta es si entre los invitados hay niños alérgicos o con intolerancia. Tenemos un amigo que es celiaco y siempre intentamos que pueda participar en la comida con normalidad, o al menos, poder disfrutar con la tarta o tener preparados alimentos parecidos a los generales pero adaptados a sus necesidades.

Fiestas temáticas

Las fiestas temáticas pueden ser una idea que hará mucha ilusión a nuestros hijos si sabemos ambientarla en algún tema que les fascine. No he preparado ninguna de ese estilo, pero la verdad, hace poco una amiga estuvo dándole vueltas para lograr obsequiar a su hija con una fiesta inspirada en la serie de iCarly, y no se yo si lo pasó mejor la mamá preparando todo ilusionada o las niñas.

Podemos hacerla pensando en sus personajes favoritos, en alguna época histórica, de piratas, de hadas y duendes, de animales… las ideas son infinitas.

Decorar la casa

Cambiar nuestra casa, decorándola, para lograr un efecto festivo es parte de la preparación y nos ayudará a crear un ambiente especial. Podemos empezar con señales que den la bienvenida a los invitados, como un cartel en la puerta o hasta en el mismo portal. Podemos hacerlo nosotros mismos o comprarlas, siempre buscando que sean muy alegres.

Casi me da verguenza confesar que tengo puesta todavía, tres años después, una guirnalda con letras que decían “Feliz Cumpleaños” en mi recibidor. Queda tan alegre que nos ha dado pena quitarla. Ahora que lo pienso, igual debemos parecer un poco locos, pero le hemos añadido un “no” imaginario entre “Feliz” y “cumpleaños” y nos gusta sentirnos como la liebre de marzo y el sombrerero, celebrando todos los días como especiales y únicos que son.

Para otras fiestas el signo de bienvenida puede ser más especial y hacer referencia al tema de la celebración. Nosotros, por ejemplo, cuando hicimos la fiesta de Shamain este año pusimos en la puerta una guirnalda hojas secas, una gran calabaza y símbolos celtas, para que no quedara duda de lo que teníamos entre manos.

También podemos adornar la mesa, igual que cuando hacemos una celebración los adultos nos gusta poner las mejores copas y vajilla y centros de flores, pero para los niños es mejor usar cosas muy sencillas, alegres y personales. Un mantel de papel blanco, decorado con dibujos nuestros y de nuestro hijo, cubierta por un plástico, ya es un motivo muy especial. También podemos usar manteles plastificados de colores bonitos. Además, en la mesa, podemos poner confetti, serpentinas y otros motivos decorativos, y hasta usar juguetes u objetos con relación al tema de la fiesta.

Podemos además poner guirnaldas compradas o caseras, hechas con papel o cartulina de colores, y además conseguir globos rellenos de helio para que floten, de muchos colorines, que harán del espacio un lugar lleno de alegría. Ponerlos en la puerta si la casa es independiente, señalando la entrada, o hacer racimos en las esquinas o la mesa, elegir colores combinados que sean los preferidos del niño o evoquen el tema de la fiesta, por ejemplo varios verdes, por ejemplo, si es una fiesta sobre el bosque.

Otras ideas

Otras ideas para conseguir un éxito seguro con nuestra fiesta casera son, de nuevo, cosas baratas que podemos hacer nosotros mismos o, si no nos vemos capaces o no nos atrevemos, podemos comprarlo o contratarlo eligiendo, de todos modos, algo que se ajuste a nuestros gustos.

A mi hijo, por ejemplo, lo de hacer una fiesta sin piñata le parece que es no hacer una fiesta. Tiene que haber piñata y además, tiene que haber piñata casera. Con una caja grande de cartón, decorada alegremente, la prepara dejando la parte inferior preparada cambiando el cartón por papel, para que pueda romperse cuando los niños tiren de unas cuerdas. La suele rellenar simplemente de confetti, serpentinas y papelitos de colores. Ý a nadie le importa que no vengan chucherías ni juguetes, pues se lo pasan genial persiguiéndose para andar echándoselo por la cabeza. Pero claro, también podemos poner dulces o detalles, siempre que no sean pesados para evitar que le puedan hacer daños a los pequeños al caer y contando para que todos tengan un detalle.

Y para terminar, os invito a recuperar la hermosa tradición de los cuenta cuentos. Sentarnos a escuchar a un narrador ha sido siempre, desde hace milenios, un momento especial en la que se establece una profunda comunicación entre narrador y oyente, y, en los niños, fascina verlos en silencio, emocionados, dejando que la imaginación de desborde. Podemos dramatizar el cuento, disfrazarnos, cantar o hacer todo un espectáculo, pero simplemente leer un cuento o explicarlo con nuestras palabras acompañado de bonitas ilustraciones o un kamishibai casero, los conquistará.

Con estas ideas espero que os animéis a montar la próxima fiesta infantil en casa y luego nos podáis contar como os ha ido la aventura.

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