Compartir
Publicidad
Cuando tu bebé nazca es mejor que lo bañes tú (o podrían hacerle esto)
Recién nacido

Cuando tu bebé nazca es mejor que lo bañes tú (o podrían hacerle esto)

Publicidad
Publicidad

Dicen algunos profesionales de la psicología que el nacimiento es uno de los acontecimientos que más puede llegar a marcar la personalidad de una persona, y supongo que lo dicen porque desde siempre hemos tratado bastante mal a los bebés al nacer.

Corre por Facebook un vídeo en el que una enfermera está bañando a un recién nacido que demuestra que aún tienen que cambiar muchas cosas en el trato y cuidado de los recién nacidos y que lo más recomendable, ya que el bebé es tuyo, es que cuando nazca seas tú quien lo bañe (o le podría pasar esto que muestro en el vídeo):

"¡Hora del baño!"

No se ve en el vídeo, pero es así como imagino esta escena. El bebé está durmieno plácidamente en su cunita, o en los brazos de sus padres, y la enfermera llega para decirles "¡Hora del baño!", porque mira, en ese momento ha decidido que toca bañar al bebé de la habitación 12. Bien podría haberles dicho a los padres "avisadme cuando esté despierto y tranquilo", pero no, da igual, es en ese momento cuando tiene tiempo para hacerlo y lo demás sobra.

Dice el padre que si puede acompañarle, que le gustaría grabar en vídeo el primer baño de su bebé, y la enfermera accede. Y entonces sucede lo siguiente:

Tristemente, ésto sucede una y otra vez en muchos hospitales..... El personal de los cuneros, frecuentemente ha perdido la delicadeza y el respeto hacia los seres recién llegados que están afrontando mil y una adaptaciones.......

Posted by Nacer en Plenitud - Parto Natural on Viernes, 5 de diciembre de 2014

Al final le visten y le llevan de nuevo a la habitación, donde su madre pregunta "¿Qué tal, cómo ha ido?", a lo que el padre responde lo mismo que la enfermera le ha comentado: "Uy, qué carácter tiene nuestro hijo... ya me ha dicho la enfermera que va a ser de armas tomar".

Pero no, no es una cuestión de carácter, sino simplemente de tratar a un bebé como si estuviéramos lavando un trozo de carne, o la lechuga que después nos comeremos. Y no lo digo por dignidad únicamente, porque el vídeo queda grabado para la posteridad, sino porque el bebé lleva pocas horas en este mundo, esté empezando a conocer el lugar en el que está, está aprendiendo miles de cosas cada minuto y lo último que necesita es un momento de sufrimiento y agonía en el que podría estar sintiendo que se le va la vida.

Pero los bebés lloran

Claro que los bebés lloran. Es su manera de comunicarnos que algo no va bien. Y nosotros somos sus cuidadores y los responsables de proporcionar los cuidados y atenciones necesarios para que dejen de llorar. Vamos, que una cosa es que lloren porque necesitan algo y otra que lloren porque les estamos haciendo algo que no les gusta. Si habláramos de vestirles, momento en que algunos lloran, pues no hay otra, hay que ponerles la ropa porque pueden perder la temperatura y poner su salud en peligro, pero no, estamos hablando de bañarles y, sinceramente, hay maneras mucho más cuidosas y cariñosas de hacerlo.

Para la enfermera es un baño más de los cientos de baños a bebés que hace durante un año. Para ese bebé es su primer baño, su primer contacto con el agua, y no es ese trato el que merece ni necesita.

Dan ganas de no nacer

Hace dos años compartí este vídeo todavía más explícito en el que se ven más maniobras y del que extraje la siguiente conclusión: dan ganas de no nacer.

Las profesionales no tienen mala intención, ni siquiera en el vídeo de arriba, pero tampoco tienen nada de tacto, nada de empatía y nada de amor en el trato hacia los niños. Son una flor que acaba de llegar y lo que necesitan es un trato acorde a su fragilidad física y emocional: cariño, respeto, hacerles sentir seguros y amados, y no como si hubieran acabado de llegar a la jungla (ya tendrán tiempo de descubrir de qué somos capaces los humanos).

De hecho, ni siquiera hace falta bañarles con tanta premura

Estamos hablando de que el baño del recién nacido debería hacerse con más cariño, pero es que en la actualidad ese debate ni siquiera tiene sentido, porque no hay ninguna razón que recomiende que el bebé deba recibir un baño al nacer, más allá de las razones estéticas (que esté guapo o guapa).

Es decir, bañar al bebé no le aporta ningún beneficio y en cambio sí algún perjuicio: se pone en riesgo su estabilidad térmica, porque al mojarlo lo vamos a enfriar, y lo estamos separando innecesariamente de su madre, en un momento en el que es más importante que estén juntos, se huelan, se conozcan, estén en contacto piel con piel, el bebé se coja al pecho, etc.

En la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal de España, en el apartado dedicado al baño del bebé se concluye lo siguiente:

Se recomienda no bañar rutinariamente al RN en las primeras horas después del nacimiento. Si la madre lo solicitara, el baño sería una opción aceptable siempre que se haya alcanzado la estabilidad térmica del neonato y sin interferir en el tiempo recomendado de contacto piel con piel.

¿Y cuándo se le baña entonces?

Bebe

Pues como he dicho al principio, en algún momento del día que nace, o del día siguiente, o del siguiente. Da igual. En un momento en el que el bebé esté tranquilo y la madre y el padre quieran bañarle. Y que lo ideal es que lo hagan ellos, sus padres. Porque es su hijo, porque si no saben tienen que aprender, y porque es recomendable para su confianza a la hora de cuidar al bebé, para sentirse cada vez más capaces.

En el hospital en que nacieron mis hijos a los niños se los llevaban para bañarles, al menos así lo hacían cuando nació el tercero, y mi mujer lo tuvo claro: "A mi hijo lo baño yo, que para eso soy su madre". Mientras se llevaban a los bebés de otras madres (como hemos permitido muchos padres primerizos), ella dijo que ni hablar, que no lo separaban de ella por ese motivo. Y cuando vinieron para llevárselo ya era tarde. Ella ya lo había bañado.

Otra manera de hacerlo

Si la enfermera insiste en bañarle nos podemos negar, claro, que el bebé es nuestro, pero si somos los padres los que queremos que le bañen porque para nosotros es una prioridad que esté limpio, debemos saber que hay otra manera de hacerlo. Una enfermera se hizo famosa hace unos años al demostrar que podía meter a los bebés debajo del grifo y lograr que se sintieran tranquilos, confiados y bien tratados:

Ahora comparad esto con lo del primer y segundo vídeos. Los bebés parecen vivirlo de un modo algo diferente, ¿no?

Vídeo | Facebook
Foto | iStock
En Bebés y más | Parir con respeto: vídeo sobre lo que no debe pasar en los partos, Violencia obstétrica, violencia de género, Cómo influye la relación entre los profesionales y las mujeres en el proceso del parto

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio