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Cómo educar a nuestros hijos en la paz y la no-violencia

Cómo educar a nuestros hijos en la paz y la no-violencia
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Hoy se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, reconocido por la Unesco en 1993. En esta fecha se recuerda la necesidad de la educación para la tolerancia, la solidaridad y el respeto hacia los demás, valores que como padres tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestros hijos.

No es algo que se pueda transmitir de un día para el otro, sino un trabajo diario desde que son pequeños, basado en el amor hacia nuestros hijos y en el deseo de que sean personas que fomenten la paz y la no-violencia. ¿Qué enseñanzas debemos transmitirles para conseguirlo?

Fomentar la tolerancia

La tolerancia es fundamental en el camino hacia la paz, un valor que considero básico enseñarles a nuestros hijos desde que son pequeñitos, pues a la vez engloba otros valores muy importantes como el respeto, la empatía, la indulgencia y la aceptación.

Tanto en sus relaciones con otros niños como con los adultos, el respeto hacia las ideas, actitudes y opiniones de los demás es una enseñanza para toda la vida.

Aceptar la diversidad

Los niños son muy abiertos a la aceptación, pero en ocasiones somos los adultos quienes a través de los prejuicios, condicionamos a los más pequeños.

Es importante hacerles saber que todos somos iguales y cada persona, con sus diferencias culturales y sus creencias, aunque no sean las mismas que las nuestras, tiene algo bueno que aportarnos.

Respetar las decisiones de los demás

Sin importar la edad que tengan, enséñales a respetar las opiniones de los demás, aunque no estén siempre de acuerdo con ellas. No enfadarse al escuchar opiniones contrarias, e incluso transmitirles que ellos pueden dar sus opinión siempre, por más que sea distinta a la mayoría, siempre que lo hagan con respeto.

No es fácil, sobretodo si son pequeños, ya que es un concepto que les cuesta distinguir y ahí radica nuestra influencia como padres. En las situaciones más cotidianas, en casa, en la calle, en el colegio, podemos ir "practicándolo" con ellos.

Trabajar en la resolución de conflictos

Hay conflictos en todos los ámbitos de la vida. Casi a diario nos encontramos con situaciones que resolver y es importante que los niños cuenten con las herramientas necesarias para solventarlas y que entiendan que el diálogo es la única forma de resolver los problemas.

El rechazo de la violencia en todas sus formas es clave para prevenir situaciones de bullying en las que puedan verse involucrados. Debemos fomentar una enseñanza no violenta para que ellos mismo aprendan cómo deben ser tratados, tanto por sus iguales como por los adultos, y a su vez, cómo deben tratar ellos a los demás.

Así mismo, enseñarles a ser asertivos contribuye a que sean capaces de resolver mejor los conflictos del día a día que se les puedan presentar.

Ser solidarios

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No queremos hijos que giren la cabeza cuando alguien necesite ayuda. La solidaridad podría definirse como dar apoyo a causas o intereses de los demás, y la idea de contribuir a un todo. Un concepto que aunque es un algo abstracto de comprender para los niños, podemos transmitírselo a través de situaciones cotidianas, tanto en el cole como en casa. Desde compartir una merienda con compañero hasta ayudar a un anciano a cruzar la calle, cualquier ocasión es buena.

Fomentar la empatía

La empatía es la capacidad para ponerse en el lugar de otro y comprender lo que siente o piensa sin que sea necesario que lo exprese directamente. Como padres, debemos empezar a enseñar empatía desde la práctica, poniéndonos en el lugar de nuestros hijos para entenderles y tratarles siempre con respeto.

Si nosotros somos empáticos con ellos, ellos lo serán con los demás. Una habilidad que no todas las personas tienen y es clave para mejorar las relaciones entre las personas.

Educar con el ejemplo

Y por último, una de las enseñanzas más importantes: educar con el ejemplo. Somos el espejo en el que se miran nuestros hijos y de poco sirven las palabras si nuestros actos no son congruentes con ellas. No podemos pedirles que practiquen la paz y la no-violencia, que no peguen y que resuelvan los problemas a través del diálogo si nosotros no lo hacemos con ellos y con el resto de la sociedad.

Fotos | iStockphoto y Pexels

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