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Cómo fomentar la autonomía en niños de seis a 12 años
Desarrollo

Cómo fomentar la autonomía en niños de seis a 12 años

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Es importante que ayudemos a nuestros hijos a fomentar su autonomía desde que son pequeños, pues esto les ayudará a desenvolverse en la vida y a afrontar y superar los retos que se vayan presentando.

Los padres debemos acompañarles en este camino, actuando como guías y dando ejemplo con nuestros actos. Hace unos días os compartíamos algunos consejos para fomentar la autonomía de niños entre tres y seis años, y hoy queremos centrarnos en aquellos con edades comprendidas entre los seis y los 12 años: ¿cómo podemos ayudarles a ser más independientes?

¿Por qué debemos seguir fomentando la autonomía del niño a partir de los seis años?

A partir de los seis años, los niños ya presentan cierto grado de madurez y conocimiento del entorno que les hace ser más independientes y sentirse plenamente capaces de hacer las cosas por sí mismos. Fomentar esta autonomía repercutirá positivamente en su autoestima, y por consiguiente en su seguridad y felicidad.

Pero debemos tener en cuenta que la autonomía es un proceso largo, por lo que aunque empecemos fomentándola desde bebés, siempre hay cosas que podemos seguir haciendo a medida que nuestros hijos van creciendo.

Pero hay que recordar que cuando hablamos de "fomentar la autonomía" no nos referimos obligar o forzar al niño a hacer algo, sino brindarle la posibilidad de participar activamente, creer en él y darle confianza para hacer las tareas acordes a su edad. De este modo, conseguiremos implicación y aprendizaje.

Cómo fomentar la autonomía del niño entre los seis y los 12 años

fomentar autonomia

A la hora de fomentar la autonomía de los niños es importante recordar que cada uno lleva su propio ritmo de evolución, por lo que los consejos que a continuación os vamos a compartir son orientativos.

Basándonos en la tabla de tareas de inspiración Montessori, estas son algunas de las actividades que pueden hacer los niños según la franja de edad que estamos tratando, y que son una gran ayuda en el fomento de su autonomía:

  • Regar las plantas: a los niños les encanta la naturaleza y si tenéis plantas en casa seguro que pueden ayudar echándoles agua de vez en cuando o retirando las hojas secas.

  • Ayudar con el cuidado de las mascotas: si tenéis mascotas en casa, los niños estarán encantados de contribuir a su cuidado alimentándoles, cambiándoles el agua, cepillándolos... A medida que vayan creciendo, y según nuestro criterio, el niño puede ayudar sacando a pasear al perro, por ejemplo.

  • Ayudar en el jardín: los trabajos de jardinería pueden ser muy entretenidos y además aprenden nociones básicas de biología, botánica, ciencia...

  • Recoger su habitación: cinco minutos al día es suficiente para el "juego" de recoger su habitación. Es su espacio y es importante que aprendan a tenerlo limpio y ordenado.

  • Estirar la cama: es una buena costumbre que al levantarse hagan mínimamente su cama estirando un poco las sábanas y acomodando la almohada. Es un sencillo gesto que no les llevará apenas tiempo.

  • Cocinar juntos: para los niños es un plan genial cocinar con papá y mamá, además de los beneficios que tiene para ellos hacerlo (una mejor alimentación, creatividad, pasar tiempo juntos, etc.). A medida que el niño vaya creciendo podrá cocinar platos sencillos por sí mismo (pero siempre con supervisión).

  • Separar la ropa de la colada: clasificar entre ropa blanca y ropa de color es una tarea entretenida en la que ellos también pueden colaborar.

  • Colocar la ropa en los armarios: cuando recojamos la colada, también puede ayudarnos a clasificar la ropa según las personas que vivamos en casa, a doblarla y a colocarla en los armarios.

  • Fregar los platos: con ayuda de un taburete, pueden ayudarnos de vez en cuando a fregar los platos y vasos.

  • Ir a comprar cosas sencillas: dependiendo de la madurez de cada niño y según vuestro propio criterio, a partir de los nueve o diez años podría salir a comprar cosas sencillas, como una barra de pan o un brick de leche.

  • Sacar la basura: y del mismo modo que en el punto anterior, si los contenedores de basura quedan cerca del perímetro de casa, y según vuestro criterio el niño está capacitado para hacer esta tarea, también podría ayudarnos a sacar la basura.

  • Ayudar con las tareas del hogar: cuando hagamos la limpieza de la casa, si el niño se muestra colaborativo y desea ayudarnos, podemos pedirle que limpie los cristales, pase la mopa o quite el polvo con ayuda de una bayeta.

  • Ayudar a colocar la compra: cuando volvamos del supermercado podemos pedir a nuestro hijo que nos ayude a sacar la compra de las bolsas, a clasificarla y guardar las cosas en sus respectivos armarios o nevera.

Los padres somos sus guías

Como venimos diciendo, el fomento de la autonomía en los niños no se logra de un día para otro, ni tampoco consiste en pedirles que hagan una serie de tareas y dejarles a su aire, sin más. Se trata de un trabajo a largo plazo, que debe iniciarse lo antes posible y siempre bajo estas premisas:

  • Los padres debemos educar en el respeto y la empatía, al tiempo que actuamos como guías de nuestros hijos, acompañándoles en el camino y dando ejemplo con nuestros actos.

  • Es importante creer en ellos y en sus capacidades, así como fomentar el valor del esfuerzo. Solo así lograremos que nuestros hijos estén comprometidos con lo que hacen, y motivados por alcanzar una meta.

  • Como cualquier persona, los niños también se equivocan. Cuando esto ocurra, no le remarques sus errores y aprovecha la oportunidad para enseñarle a aprender de ellos. Porque todos nuestros actos tienen consecuencias y el error es una maravillosa forma de aprender.

Fotos | iStock

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