Los videojuegos en línea están de moda entre los niños: cuáles son sus riesgos y qué tener en cuenta para que su uso sea seguro

Minecraft, Roblox, Full Guys, Among Us, FIFA, Rocket League...los videojuegos online están de moda entre los niños. Se trata de videojuegos multijugador donde los niños juegan en red con otras personas (desde una, hasta decenas a la vez), bien sea trabajando en equipo o interactuando con otros jugadores.

Pero aunque los videojuegos online son una opción interesante, divertida y en muchos casos incluso educativa, también entraña peligros. No en vano, según un estudio de Secure&IT, casi el 50% de los niños que juegan online se ha enfrentado a alguna ciberamenaza, accediendo a contenido inapropiado o entrando en contacto con algún malware.

Te explicamos cuáles son los principales riesgos de jugar online y qué debemos hacer los padres para fomentar un uso seguro.

Los principales riesgos para los niños de los videojuegos online

Los videojuegos online han ganado una gran popularidad entre niños y adolescentes en los últimos años. Jugar con varias personas a la vez no solo resulta especialmente divertido, sino que permite a los niños beneficiarse de otros aspectos interesantes, como la posibilidad de trabajar en equipo, socializar y desarrollar la inteligencia colectiva en un entorno competitivo. Pero este tipo videojuegos también entraña riesgos. 

Para empezar, y según podemos leer en la web Pantallas Amigas, los niños podrían estar compartiendo datos e información con otros jugadores a través de chat, voz o incluso vídeo, sin saber quien está detrás de ese perfil o avatar.

Por otro lado, la mayoría de estos juegos dispone de un chat público para interactuar con decenas de jugadores. La disparidad de edades podría hacer que los niños encontraran contenido poco apropiado para su edad (mensajes escritos, conversaciones de voz, nombres elegidos por los jugadores...).

También hay que tener en cuenta que aunque muchos de estos juegos se pueden descargar de forma gratuita, incluyen compras integradas que podrían ocasionar cargos imprevistos en la tarjeta de crédito asociada. Esto sucede sobre todo por un descuido, ignorancia o una mala interpretación de los avisos.

Además, el diseño y el entorno virtual y cambiante en el que se desarrollan estos juegos, hace que resulten especialmente atractivos para los jugadores, provocando cierta necesidad de jugar que podría acabar en un uso abusivo.

"Ante la infinidad de canales y aplicaciones que dificultan la protección, los riesgos se vuelven más dinámicos y evolucionan cada día, exponiendo a los menores a peligros como ciberacoso, sex grooming, happy slapping, phishing o ciberadicción".
"Pero, además, el uso de grupos de mensajería instantánea, la transferencia de fotos y vídeos o el acceso a redes sociales crea un escenario de riesgo para el menor, no solo por la posibilidad de ser víctima, sino también por su capacidad de ser agresor” - apunta Francisco Valencia, director general de Secure&IT.

¿Qué podemos hacer los padres para que el uso de videojuegos online sea seguro?

Ante este escenario de potenciales peligros, es muy importante que los padres estemos alerta y controlemos el uso que hacen nuestros hijos de los videjuegos online.

En este sentido, si por algún motivo no vamos a poder hacer una supervisión adecuada de su uso, desde Pantallas Amigas aconsejan descartar estos videojuegos, pues por sí solos los niños carecen de la autonomía y madurez adecuadas para desenvolverse con seguridad en este entorno.

Por su parte, los expertos de Secure&IT nos desvelan una serie de consejos que podemos poner en práctica para minimizar riesgos y favorecer el juego seguro:

1) Comunicación fluida entre padres e hijos

Es muy importante mantener una comunicación fluida con nuestros hijos y advertirles de los riesgos a los que se enfrentan jugando online. Además, tienen que saber que en el ciberespacio, al igual que en la vida diaria, no todo vale, y hay ciertas normas de comportamiento que deben cumplir.

Por supuesto, si en algún momento se sienten acosados por otro jugador, agobiados o inseguros, deben comunicarlo.

2) Controlar el tiempo de conexión

Controlar el tiempo que pasan los niños ante las pantallas es un aspecto esencial. También lo es vigilar otras cuestiones, como la postura en la que juegan para evitar molestias y la importancia de hacer descansos frecuentes para no sobrecargar la vista.

Además, y para una mejor supervisión, desde Pantallas Amigas aconsejan colocar el ordenador en el que juega el niño en un lugar de tránsito, o bien conectar los dispositivos a la televisión con el fin de ver mejor a qué están jugando y cómo se desenvuelven.

3) Elige preferentemente el juego con conocidos

La mejor forma de evitar riesgos innecesarios es que los niños jueguen e interactúen online con familiares o amigos de su entorno. En este sentido, es preferible optar por plataformas a las que no puedan acceder desconocidos.

4) Advertirles que no deben compartir información personal

Es fundamental hablar con nuestros hijos sobre la importancia de no  compartir información suya ni del resto de la familia. Datos como su nombre, edad, lugar de residencia o colegio al que asisten jamás deben compartirse, y por supuesto tampoco fotografías de ningún tipo.

5) Conocer los videojuegos a los que juegan nuestros hijos

Antes de que los niños jueguen a un videojuego, los padres debemos tomarnos tiempo en conocerlo y explorarlo: ¿En qué consiste el juego? ¿Cuáles son los valores que transmite? ¿Cuál es la edad mínima recomendada? ¿Qué opciones ofrece?...

En Internet podemos encontrar multitud de vídeos y artículos especializados que describen los juegos más populares entre niños y adolescentes. De esta forma nos será fácil saber si es adecuado por edad, detectar  posibles amenazas y bloquear juegos poco apropiados en contenido (contenido violento, sexual, juegos de apuestas...).

6) Proteger los dispositivos

Los dispositivos en donde jueguen los niños deben estar actualizados y sin virus. Es necesario verificar las aplicaciones antes de instalarlas y hacer las descargas en las tiendas oficiales.

También debemos explicarles la importancia de no descargar nada sin contar con el consentimiento de un adulto.

7) Contraseñas robustas

El uso de contraseñas robustas y distintas en cada cuenta es otro de los aspectos importantes a tener en cuenta. Además, es necesario cambiarlas
con frecuencia y aunque parezca obvio, no está de más recordarles que las contraseñas no deben compartirlas con nadie.

8) Controles parentales

Ni qué decir tiene que la instalación de controles parentales es fundamental como medida técnica para garantizar la seguridad del menor en el acceso a los contenidos.

9) Controlar las conexiones

También es necesario proteger la red wifi con cifrado y cambiar las
claves que tiene el router por defecto.

Controles específicos según el videojuego

Por su parte, los expertos de Pantallas Amigas ofrecen a los padres una serie de consejos de seguridad más específicos según el videojuego. Te compartimos algunos de ellos:

Como podemos ver, los videojuegos online no tienen por qué ser una mala opción si el contenido es educativo y los padres supervisamos su uso. De ahí la importancia de estar siempre atentos y ser conocedores de las preferencias de juego de nuestros hijos.

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