Publicidad

El bebé tiene la nariz taponada, ¿qué hacer?

El bebé tiene la nariz taponada, ¿qué hacer?
1 comentario

Publicidad

Publicidad

En época de resfriados es común que a los bebes se les tapone la nariz, y como aún no saben sonarse (tardarán algún año que otro) y solo respiran por la nariz, tenemos que ayudarles nosotros para que no estén incómodos. Pero, ¿qué hacer si el bebé tiene la nariz taponada?

Para que el bebé expulse los mocos hemos de hacerlos "circular", y para ello los lavados nasales son los indicados. En cuanto a extraer la mucosidad a través de los aspiradores nasales, vimos hace poco que no son tan recomendables, y la Asociación Española de Pediatría señala que no se debería superar un máximo de dos aspiraciones diarias.

Esto es así porque la presión de succión que producen los aspiradores puede ocasionar sensaciones desagradables en el oído y resecar la mucosa de la nariz.

En definitiva, los lavados nasales son más apropiados, y se pueden realizar cuantas veces sean necesarios al día. Pero no es tan sencillo, porque a los bebés no les agradan en absoluto estos lavados. Para limpiar la nariz del bebé hay que utilizar suero fisiológico que se comercializa en diversos formatos.

  • El envase grande es más económico pero hemos de procurar que lleve un aplicador lo suficientemente pequeño para que sirva para el bebé. Hemos de tener en cuenta que con el uso prolongado en el tiempo o por el hecho de compartir el mismo envase entre varios miembros de la familia pueden proliferar los gérmenes y producirse algún contagio.

  • Los envases monodosis de suero fisiológico son más prácticos e higiénicos. Algunos se comercializan con un "adaptador" redondo y suave para la delicada nariz del bebé.

Probablemente el bebé se resista a la maniobra del lavado, por eso hay que sujetarlo con firmeza, tumbándolo y ladeándole la cabeza, echando el suero fisiológico con determinación por el agujero de la nariz que queda arriba. Se le incorpora para facilitar la expulsión de las secreciones y se repite la operación con el lado contrario.

Para favorecer la circulación de los mocos también se pueden hacer "baños de vapor" con humidificadores (o sin ellos, con el agua caliente en el baño) para que el moco se reblandezca y sea más fácil su expulsión. En este sentido, realizar el lavado fisiológico tras el baño puede ser una buena opción.

Es importante que el bebé tenga las fosas nasales despejadas antes de las tomas (para que pueda mamar sin dificultad) y antes de dormir, para favorecer el descanso. Y recuerda que para favorecer la expulsión de los mocos existe el mecanismo natural de la tos, por lo que no debemos empeñarnos en hacerla desaparecer.

Ya sabéis, ante los resfriados si el bebé tiene la nariz taponada hemos de hacer lavados nasales con suero fisiológico las veces que sea necesario (que probablemente sean varias a lo largo del día) para que recupere el bienestar.

Más información | AEPed Foto | Aurimas Mikalauskas en Flickr-CC En Bebés y más | Cómo limpiar la nariz del bebé, Si la tos es buena para expulsar los mocos, ¿por qué nos empeñamos en que desaparezca?

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir