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Mi hijo me ha pedido un spinner, el juguete de moda que trae de cabeza a los profesores

Mi hijo me ha pedido un spinner, el juguete de moda que trae de cabeza a los profesores
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"Papá, ¿me compras un spinner?", me dijo ayer mi hijo de once años. "¿Un qué?", le tuve que responder. Y desde ese momento, búsqueda en internet y curso acelerado para descubrir qué es, cuánto vale y para qué sirve (en Xataka lo explicaron ayer muy bien). Íbamos de camino al conservatorio y nos paramos en una tienda para preguntar por él. La dependienta estaba hablando por teléfono, al parecer con un mayorista, al que le decía que necesitaba que le llegara ya (algo), porque la gente se lo estaba pidiendo.

Al colgar, le pregunté si tenían algo llamado "spinner" (la desconfianza de pensar que igual me decía que qué era eso) y me dijo que no, pero que era de lo que estaba hablando por teléfono. Así que de momento no lo tiene, pero cuando llegue compraremos uno. Un juguete que está de moda, que sirve para ayudarles a concentrarse (en teoría), y que muchos profesores no quieren ni ver, y con razón.

¿Qué es un spinner?

No es que yo ahora me haya convertido en un experto del spinner en 24 horas, pero es que tampoco tiene mucho misterio. Se trata de un aparato con formas diversas, habitualmente similar a la de un trébol, que tiene una parte fija y una móvil, que gira y gira. La parte fija es que la que se sostiene, y la otra es la que hay que hacer girar.

Y eso es todo. Mi hijo me dijo que lo quería porque en clase muchos niños tenían uno, así que se lo compraremos. Pero en realidad no fue ideado como juguete, sino como medida anti-estrés, o para favorecer la concentración de niños que se distraen con facilidad.

¿Sabéis esas personas que se muerden las uñas, que están continuamente moviéndose, girando cosas con los dedos y las manos? Pues también hay niños así, y en algunos casos, es tal la inquietud, que tienen problemas para centrarse en lo que están haciendo, y tardan en hacer las tareas más de lo que la tarea requiere.

Pero los niños lo usan como juguete

Ahora bien, como acabo de decir, los padres (la mayoría) no lo compran a sus hijos porque sean así de inquietos, sino porque es económico y mira, como lo tienen todos, pues no hay por qué negarle a tu hijo que haga uso del artilugio, aunque sabes que en pocas semanas o meses acabará en un cajón olvidado.

Se está convirtiendo en un juguete, y muchos niños lo están utilizando en clase como tal, siendo más problema que solución. Si todos los niños de la clase, o la mayoría, sacan el aparatito y empiezan a girarlo, puede ser molesto para el profesor (la visión de decenas de aparatos girando no parece muy adecuada en un ambiente de enseñanza y aprendizaje), y puede ser una interferencia incluso para los propios niños, ya que muchos aprovecharán para hacer el último truco que han aprendido o para mostrar al de al lado lo rápido que gira su nuevo spinner.

¿Mejor prohibirlo para todos?

Aunque hay colegios que lo están tratando como si de un juguete se tratara, y por lo tanto no lo permiten en clase, los hay que dejan la última decisión al profesor, por si consideran que a algún alumno le puede resultar útil, por su acción como método de ayuda a la concentración, o como anti-estrés.

Obviamente, si un niño lo necesita, no puede ser la única solución, ya que tanto los docentes como los padres tendrán que ayudarle a analizar la fuente de ese nerviosismo o estrés y crear estrategias para combatirlo: más tiempo al aire libre para que queme energía, buscar la fuente estresante y tratar de eliminarla o minimizarla, ofrecer herramientas al niño para que pueda controlar mejor el estrés, etc.

Es decir, que aunque un spinner puede irle bien a algunos niños, no es más que una solución más dentro de una estrategia mayor que englobe varias acciones más.

Y cuando salgan al patio, o al acabar las clases, que hagan girar el tema todo lo que quieran. Al fin y al cabo, no es más que una nueva peonza, y casi diría que con menos gracia, porque con una peonza aún podías hacer un montón de cosas e incluso malabares, y esto consiste en hacerlo girar y, como mucho, hacerlo girar en equilibrio.

Pero oye, si a ellos les gusta, adelante. Todo lo que ayude a los niños a divertirse y compartir tiempo y espacio con otros niños, sin ser peligroso, bueno es.

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