
Hace tiempo que se sabe que el cerebro tiene plasticidad, es decir, que va cambiando a medida que vamos creciendo, aprendiendo y viviendo. Uno de los momentos en los que más cambia es durante el embarazo, momento en que el sistema nervioso de la mujer la prepara para la inminente maternidad.
Durante el embarazo, como todos sabemos, las hormonas empiezan a hacer de las suyas en todos los sentidos. Los cambios más evidente son los físicos, porque son los que más se aprecian a simple vista y los que más nota la embarazada, sin embargo hay también cambios a nivel psicológico, porque las mujeres embarazadas aumentan su capacidad empática (para ser más capaces de conectar con su hijo y de entender y atender sus demandas).
Además de esto, se ha visto que se modifican regiones cerebrales encargadas de manejar el estrés, algo que sin duda es necesario para las primeras semanas con el bebé.









