Estos días he iniciado la lectura de un libro que puede interesar a nuestros lectores. Se trata de “El rol del padre”, de Kyle D. Pruett, obra en la que se analiza la importancia paterna en el desarrollo del niño en distintas situaciones familiares.
Se trata de un libro que ahonda en las características del vínculo padre-hijo, la relación fundamental para desarrollar en los niños un mayor equilibrio emocional y una mayor seguridad en sí mismos.
El doctor en Psiquiatría Infantil Kyle Pruett expone en esta obra las conclusiones de más de dos décadas de investigaciones en el Yale Child Study Center and Medical School sobre la importancia del rol paterno en el desarrollo físico, cognitivo y emocional de sus hijos.
Es interesante porque se enfocan distintas situaciones, algunas de las cuales cada vez más frecuentes en nuestra sociedad: padres divorciados, padres de hijos adoptivos, padres privados de libertad, padres homosexuales, padrastros o padres de hijos discapacitados.
La sensibilidad con que el autor explica la gran variedad de relaciones y beneficios que existe en el contacto estrecho de padres e hijos, muchas veces con declaraciones reales de las personas que participaron en los estudios, merece la pena.
El contenido del libro “El rol del padre”
Éstos son los capítulos en los que se desarrolla el libro:
- Los padres no actúan como madres
- La diferencia paterna en el desarrollo infantil
- El padre como principal encargado de cuidar al niño
- La necesidad de padre a lo largo de la vida
- El divorcio: un desafío a la necesidad de padre
- Expresiones de la necesidad de padre
- Las madres y la necesidad de padre
- Cómo la paternidad cambia a sus hombres para su bien
- Satisfacer la necesidad de padre
- Los niños tienen la última palabra
Con un estilo cercano y ameno, se profundiza en la relación del padre con sus hijos en el sentido de enriquecimiento mutuo.
El autor va analizando temas interesantes como la importancia de comunicarse con los pequeños empleando un lenguaje apropiado a cada edad, la necesidad de evitar la tendencia a reforzar los estereotipos propios del género o de mantener el contacto con el hijo en las distintas etapas, desde que son bebés hasta la madurez, pasando por la difícil de la adolescencia.
Además se refuerza la idea de que con la implicación del padre se afianza la relación de pareja y se afrontas mejor los distintos retos que plantea la paternidad y la maternidad.
El autor
El doctor Kyle D. Pruett es profesor de Psiquiatría Infantil en la Universidad de Yale, autor de diversos libros y columnas sobre la crianza. Con un estilo cercano y accesible, a veces provocador, es querido por los medios de comunicación también por su humor y se cuenta entre los expertos de renombre internacional en niños, relaciones familiares y los padres.
Aunque esa fama también le ha valido alguna polémica, pues su obra en ocasiones ha sido utilizada por los detractores del matrimonio homosexual, algo que él ha rechazado. En mi opinión, por lo que he leído de la obra, tampoco creo que se pueda interpretar las conclusiones de este autor en este sentido.
El rol del padre es fundamental en el desarrollo del niño, aunque también es cierto que si no existe la figura paterna “propiamente dicha” o tradicional (madres solteras, dos madres) creo que ese rol se completa en mayor o menor medida por ésos u otros miembros de la familia.
Padres preparados biológica, emocional y culturalmente
Estos días hemos estado viendo que los padres sufren cambios biológicos, hormonales, en su organismo cuando nacen los hijos, de modo que la naturaleza los prepara para su función.
Pero los cambios van más allá, y el contacto con el hijo determina su desarrollo y su formación como persona. De nosotros (madres y padres) depende cómo crezca ese pequeño ser que se convertirá en adulto según nuestra educación y nuestra relación con ellos.
Me temo que este libro está descatalogado, lo encontré de oferta en El Corte Inglés, es de la desaparecida Editorial Vergara, aunque se pueden encontrar algunos ejemplares por Internet.
Espero poder traeros algunas reflexiones más acerca de esta obra que me está resultando bastante interesante. Y es que, en definitiva, esta obra nos abre los ojos ante una situación que a veces damos por sabida o a la que no le otorgamos demasiada importancia.
Estamos muy acostumbrados a escuchar que el factor materno es decisivo en el crecimiento del niño, pero igualmente puede serlo el paterno. En “El rol del padre”, Kyle D. Pruett repasa la importancia del lazo padre-hijo, una unión irrepetible y enriquecedora para ambas partes.
En Bebés y más | Con la paternidad, el hombre se vuelve más civilizado, La paternidad estimula el cerebro de los hombres, Prepararse la paternidad
Comentarios
interesante
Espero no equivocarme, pero creo que fue mamademateo quien dijo un día por aquí que los niños de hoy en día (como creo que los de antes) están " más faltos de padre" que de madre. Todo vino por lo del neomachismo y la crianza natural, el hecho de que sean las madres las que mayoritariamente pidan excedencias o permisos para cuidar de los hijos... y porque alguien habló de "generaciones de niños abandonados en nombre de la 'igualdad'". Claro, se refería a niños abandonados por sus madres. Cuando la madre trabaja, abandona. Cuando el padre trabaja, trabaja. Triste mecanismo mental.
Para mí, mamademateo lo expresó estupendamente y por mi experiencia y la de mi entorno es así. Somos nosotras las que nos ocupamos del 90% de cuestiones relacionadas con nuestros hijos. Papá ayuda, pero no hace el mismo encaje de bolillos que hago yo para poder con todo. En nuestro caso, el trabajo de mi marido le obliga a una dedicación y a un horario muy intenso. Yo tengo la suerte de disfrutar de un horario genial que me permite recoger a mis hijas del cole y de la guardería y estar con ellas toda la tarde. El otro día fui a mi médico de cabecera para recoger unos análisis; llevaba un tiempo muy cansada, tuve un par de herpes labiales, llagas en la boca... un alegría, vamos... ¿los análisis? Todo perfecto. Me dijo que le podíamos echar la culpa al estrés y al cansancio lógico de la vida que llevo. Y yo le pregunté: "mi marido llega tarde a casa, también lleva su tute, pero no le salen herpes, ni siquiera he visto a otros papás que les pasen estas cosas? Y Cristina, mi doctora que es algo más que una doctora me dijo: "Claro, porque ellos sólo trabajan".
Acabo de soltar este rollo, para decir que me parece que por desgracia el papel del padre en toda esta historia que nos apasiona, no acaba de coger fuerza. Salvo destacadas excepciones, somos mayoría las mujeres que escribimos. Ya es toda una hazaña tener a un editor como Armando en nómina, pero me temo que por desgracia es una anécdota. Yo no digo, ni creo, que a mi marido no le interese la educación y la crianza de nuestras hijas pero se da demasiado por hecho que nosotras somos la clave, el soporte y el cimiento. Eva, como no creo que encuentre el libro, espero con ganas tu comentario de texto y aportaciones. Gracias!
Pues no tuve oportunidad de seguir aquel debate, pero por vuestros comentarios al retomar el tema me parece q sería muy interesante. Coincidimos en estas reflexiones, la frase de la doctora ilumina bastante...
Hay una frase en la tapa del libro q dice :
"De ese modo desafía (el autor) la idea tradicional de q las madres tienen todo el mérito -o el descrédito- en lo q respecta a la formación de adultos sanos".
A ver si encuentro tiempo para ir avanzando en la lectura del libro... Si pasas por el Corte Inglés puedes preguntar, por 3 euros q cuesta jejeje... Había una pila de ellos en el Mercado de Colón en Valencia, no sé si en otras ciudades lo tendrán. Echo de menos los datos "numéricos" de los estudios del señor, son más bien reflexiones y conmclusiones generales acerca de sus contacto con los distintos padres y familias.
Bueno, a ver si puedo retomar el tema. Saludos!
Uy, qué casualidad, porque si es en Valencia, esta tarde tengo que darme un vuelta por el centro a ver el ambiente fallero... aunque no creo que avancemos mucho porque mis hijas tienen pánico a los petardos. Mal asunto. Así que al mercado de Colón no llegamos ni en sueños. Saludos!!!!
Buuuuffff! Ánimo con los petardos, cohetes, mascletàs, despertàs, trons de bac (¿o ya estaban prohibidos?), etc, etc, etc... Días de susto.
-- editado por última vez a las 23:50
interesante
Estoy de acuerdo con lo que dices Anna, y creo que seria muy interesante hablar de hasta qué punto las propias mujeres somos responsables de echarnos todo encima, no saber delegar, querer poder con todo, etc, etc
interesante
Interesante articulo y tambien interesante reflexion la de Anna JR. Antes de tomar la decision de tener a mi hijo, lo unico que me preocupaba era poder convencer a mi pareja de que lo tuvieramos. El no estaba tan seguro como yo de querer tener hijos. Ahora con mi hijo, lo unico que lamento es el no haber pensado antes es el tiempo que necesita un bebe y/o niño, pero no solo de mama sino tambien de papa. El tiempo hay que reservarlo y QUERER dedicarlo a un hijo. Y en mi caso, como en el de otras muchas madres, no tuve ninguna duda, cogi una excedencia de un año y medio y me dedique en exclusiva mi hijo Leo (lo unico que lamento de esta etapa tan feliz que pase es no haberla alargado hasta los 3 años), y despues renuncie a mas responsabilidades y un mejor puesto de trabajo, a cambio de una reduccion de jornada que me permitiera al menos poder estar por las tardes con mi hijo. Sin embargo mi compañero no ha modificado su horario de trabajo ni un milimetro (jornada diaria de 10 horas), dice que no puede... yo en el fondo no me lo creo. Lo cierto es que cuando llegan las 9 de la noche estoy agotada, estresada, y porque no decirlo, cabreada (conmigo misma) lo unico que pienso es, si vuelvo a nacer esto no me vuelve a pasar. Para mi es basico que al plantearte ser padre o madre se busque un trabajo en el que sea mas facil conciliar, para poder tener una vida mas tranquila y sobre todo para transmitir esta tranquilidad a tu hijo. Hay que racionalizar el tiempo, pero el de todos, no solo el de las madres.
teoyleo, completamente de acuerdo contigo. A mi me ha pasado más o menos como a tí. Nosotros sí que teníamos clarísmo que queríamos tener hijos, pero repito, la única que está hecha una piltrafa y la única que concilia soy yo. Además, yo tengo dos pequeñas de casi 4 y casi 2 años y eso no suma, multiplica!!! Cuando me sorprendo a mi misma cabreada, intento relativizar y pensar que siempre hay alguien peor, que hay problemas más graves por ahí, que al final mis hijas están sanas y felices... me ayuda poner las cosas en la balanza, pero no es fácil del todo.
interesante
Muy interesante las aportaciones del libro, sobre todo teniendo en cuenta el gran desequilibrio existente entre la bibliografía para padres y para madres.
Un saludo, Mainada.
http://www.miexperienciaenmainada.com
interesante
@Anna JR y @teoyleo: Soy padre y comparto en parte lo que dicen, pero también es cierto que como madres sois en algunas ocasiones un poco egoistas y aunque terminais muy agotadas al final del día no estariais dispuesta totalmente a ceder esa "autoridad de madre" que teneis sobre los peques y no se como os sentiriais con un cambio de rol (mamá trabaja todo el día y papá pide la excendencia y se queda con lo peques).
Además en esta sociedad actual (y en la cultura un poco machista de las empresas) es bastante dificil para nosotros poder conseguir reducción de horario laboral para poder quedarse con los hijos (que mas yo quisiera poder llegar a casa mas temprano y salir con ellos a jugar al parque). Y si te lo dieran, esa reducción de jornada, pues olvidate de tu carrera laboral ahí y de poder mejorar la economía familiar.
Yo entiendo a las mamás pero para nostros los papás es un poco frustrante llegar todos los días a casa tarde, encontrar a los peques ya cansados y a punto de ir a dormir, y ver que el tiempo pasa, ellos crecen y tu no puedes compartir mucho con ellos, y que si tienen un problema o miedo por la noche solo digan "mamá.." y muy pocas veces "papá..."
Hola hernan2010, me alegra ver por tu comentario que hablamos de lo mismo. Mis hijas tiene eso que se llama "mamitis aguda". Como tú dices, por la noche me llaman a mi y cuando se levanta su padre a la primera, es decir, siempre, le dicen "tú no, la mamá" y entonces me levanto yo. Me da pena, aunque tampoco le doy una importancia excesiva, se les pasará, quiero pensar que es una cuestión de costumbre, de hábito y quizás de algo más íntimo que tenga algo que ver con haber pasado 9 meses dentro de mi.
Cada caso es un mundo particular, yo tengo la suerte de trabajar en una empresa bastante respetuosa en este sentido, he tenido jefes y jefas sensibles y después de años de dedicación intensa mi carrera profesional, ahora he podido levantar el pie del acelerador a cambio de estancarme en mi carrera, pero tampoco me importa mucho porque tengo solidez y estabilidad laboral y eso, hoy por hoy, es como mínimo para no decir ni un "pero".
Sobre el egoísmo que comentas... puede ser, pero es una pescadilla que se muerde la cola: nosotras cargamos con todo porque vosotros no tomáis la iniciativa y como no lo hacéis, no confiamos demasiado y acabamos pensando que como alguien lo tendrá que hacer, pues ya lo haré yo. Yo sé que mi marido es capaz de hacer todo lo que yo hago. Pero no lo hace. Compartimos tareas físicas, pero no mentales, que son las que más sobrecargan. Y no lo hace porque no quiera, porque no crea en ello, lo hace porque da por supuesto que ahí estoy yo y él para apoyar lo que yo decida. Y aquí es cuando acepto lo del egoísmo: si es que a veces no sabemos qué queremos: si opina, porque opina, si no dice ni mu, porque no está pendiente... qué complicación!!!
Bueno, que no quiero apartarme demasiado del post de Eva. El papel del padre es fundamental, el problema puede venir si intentamos "maternizarlo" en exceso. Me explico: mi madre dejó de trabajar cuando yo nací y ya no volvió a hacerlo. Mi padre se iba de casa a las 7 de la mañana, volvía a las 20h y viajaba mucho. No recuerdo sentirme abandonada ni nada parecido, me parecía lo natural que mi padre estuviera muchos días fuera de casa. Incluso esperaba que coincidiera con un viaje la entrega de notas si tenía algún suspenso. Je, je... Aún así guardo muchísmos recuerdos de infancia con él: dormir la siesta juntos el fin de semana, que fue él quien me contagió el amor a la lectura, que su ejemplo me ha convertido en una persona responsable, que quiere ser justa y respetuosa... No estaba en muchas ocasiones, pero estuvo siempre y con el tiempo, al convertirme en madre veo las cosas de otra manera. Le entiendo, le valoro y le quiero mucho a pesar de sus ausencias laborales. Caray!! Ahora sólo me faltaría abandonar el pudor y decírselo el viernes, día del padre, ja, ja, ja!!!
Uff, perdón por el rollo. Me pregunto si este "conflicto" viene porque pretendemos "feminizar" el papel del padre. No sé. Cada uno tiene su papel, evidentemente, pero desde el momento en que las mujeres trabajamos fuera de casa, estamos en igualdad de condiciones con vosotros y esa igualdad, en la mayoría de los casos no se refleja en casa.
Hola Hernan, yo también creo q se da el caso q comentas de cierto "egoismo", aunq no creo q sea lo generalizado, seguro q a la mayoría de mamás les haría mucha ilusión "descargar" algunas de sus responsabilidades en los papás, y por supuesto compartir tiempo de calidad con los pequeños y no llegar tarde a casa con ellos medio dormidos ya.
Respecto a las llamadas nocturnas, mi hija mayor suele llamar a papá, o al despertar, y cuando voy yo hay veces que no le hace mucha gracia... Entonces a mí eso también me da pena. Tendrá q ver con el hecho de q "el chip" para oírla por la noche lo tiene él más desarrollado q yo....
interesante
Jajajajaja! :)))) por alusiones, sí, Anna, fui yo. Creo que dije que estaban tan faltos de padre como de madre; aunque precisando, y por lo que yo opino, en consonancia contigo, efectivamente están más faltos de padre que de madre, porque es evidente que con quienes más tiempo pasan, incluso aún trabajando nosotras fuera de casa, es con nosotras.
Para mi el papel de la madre es fundamental, insustituíble mientras dura la lactancia (si la hay), pero una vez que esta acaba, los padres deberían entrar a tomar el relevo más activamente (antes también tienen que estar, claro, pero de otra manera), y por lo que yo veo en la práctica, son poquísimos los que lo hacen. Los motivos pueden ser muchos y variados, pero a mi lo único que me importa es si ellos querrían (sinceramente) o no pasar más tiempo con sus hijos. Y que desde luego, el que estuviera en condiciones de hacerlo, lo hiciera. Eso ayudaría mucho a erradicar la dichosa discriminación laboral... más que ningún decreto ni ley.
Pero me temo que aquí hay mucho camino por andar, y poco caminante dispuesto... :) sólo por preguntar, ¿a cuántos hombres/papás les interesa este debate? (aunque si visitais páginas como estas, ya imagino que teneis la mente más abierta que la media)
Muy buena reflexión, están en general más faltos de padre q de madre, por eso me pareció una buena temática la de esta obra, porq da una imagen diferente a lo q estamos acostumbrados, y trata de hijos q sí cuentan con presencia paterna efectiva y única a veces.
Bueno, al menos Hernan nos ha dejado su opinión en estas líneas, aunq seguro q muchos más nos leen ;) espero
Saludos!
interesante
Hola!
Me gusta mucho este debate y me parece muy interesante.
Yo también creo que el papel del padre debería ser más activo porque en la mayoría de los casos somos las madres las que llevamos el control y la infraestructura familiar lo que conlleva gran estrés mental.
Es verdad que las mujeres tendemos a organizarlo todo pero es que alguien tiene que hacerlo. Y muchos hombres están acostumbrados que la organización familiar lo lleve primero su madre y después su pareja y les resulta cómodo que así sea. Seguramente en caso de que estén obligados a llevarlo ellos lo harán estupendamente pero les resulta más cómodo que sea la pareja quien tenga toda la infraestructura diaria en su mente.
En relación a la reducción de jornada etc. yo reconozco que mi horario es excelente porque tengo toda la tarde libre y me encanta jugar con mi hijo. Considero que es necesario que si no es posible que sean los dos, uno de los dos, padre o madre, tenga la tarde libre para disfrutar de los hijos ( una vez empiecen el cole). Y con relación a esto normalmente somos las mujeres las que tomamos las medidas necesarias en el trabajo para que así sea. Si fueramos ámbos, padre y madre, los que vieramos la necesidad de disfrutar de los hijos durante la tarde, seguramente muchos horarios de trabajo cambiarían. Se que hay trabajos cuyos horarios no se pueden cambiar , pero hay muchos otros que aún están pensandos con la mentalidad de la no conciliación de la vida laboral y familiar y que no costaría nada modificar ( por ejemplo el horario de oficina en Europa finaliza a las 17:00h).
Hay mucho camino por recorrer y lo mejor es que lo recorramos juntos hombre y mujeres y para ello tenemos que creer que criar y educar a nuestros hijos es cosas de los dos.
Un saludo
Lo delos horarios debería ser una prioridad... Como dices hay muchos trabajos en los q se podía permitir mayor flexibilidad, ojalá los cambios de mentalidad y legales para generalizarse lleguen algún día, pronto, a nuestra sociedd.
Saludos y gracias por vuestros comentarios!
Oooooh ¿descatalogado? pues vaya, me quedo con la miel en los labios !
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