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"No permitir que los niños se acerquen a la tecnología es ir en contra de su naturaleza", entrevista a Miguel Angel Uriondo, del blog ALSD

"No permitir que los niños se acerquen a la tecnología es ir en contra de su naturaleza", entrevista a Miguel Angel Uriondo, del blog ALSD
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Continuamos con nuestra serie de entrevistas dedicadas al Mes del Padre con una que le hemos realizado al periodista madrileño Miguel Ángel Uriondo, padre de dos niños de 3 y casi un año y gran apasionado de la tecnología. Con él hemos hablado de una realidad que ya es parte de nuestra vida en familia: las nuevas tecnologías.

Miguel escribe cada mes en 'Actualidad Económica' artículos relacionados con las últimas tendencias en telecomunicaciones y tecnología. Es autor del blog ALSD, publicado en Expansión.com, que está entre los cinco más visitados del diario de información económica líder en España, además de haber ganado el Premio Vodafone de periodismo en 2010, el Premio Accenture en 2012 y haber resultado finalista en la pasada edición del Premio Diageo Joven y Brillante en la categoría nacional.

¿Crees que esta generación de nativos digitales como son nuestros hijos tiene una forma de pensar diferente impulsada por las nuevas tecnologías? ¿Qué ventajas y qué inconvenientes crees que tendrán gracias a que son nativos digitales? ¿Crees que se piensa menos con la tecnología?

Hasta a nosotros nos ha cambiado la forma de pensar y relacionarnos con el mundo y quienes nos rodean. La acumulación de conocimientos será menos importante para nuestros hijos que la capacidad para elaborar pensamientos complejos a partir de su capacidad de localizar información online. Siempre me pareció ridículo el estudio memorístico, y ahora es incluso más innecesario. ¿Ventajas? No tendrán que pensar sobre estas cosas. Será su mundo y lo aceptarán como tal. ¿Desventajas? Fahrenheit 451 será inviable, ¿quién demonios querría guardar libros en la memoria pudiendo tenerlos en Dropbox?

La tecnología no nos hace pensar menos, aunque sí es cierto que es capaz de dificultar cierto tipo de introspección. A veces me pregunto si realmente es positivo un mundo sin aburrimiento. Yo intento resolverlo saliendo a correr o en el gimnasio, con cosas que me hagan alejarme de las pantallas y me dejen un tiempo para mí.

Los niños de hoy aprenden antes a manejar un smartphone que a hablar, ¿ves positivo que los niños se acerquen a las nuevas tecnologías desde tan pequeños?

No es que sea bueno que se acerquen, es que es ir en contra de su naturaleza no permitírselo. Alejarles de la tecnología que tú sí utilizas es como no permitirles sentarse en una silla. Está bien organizar su tiempo con ella, enseñarles a valorarla y evitar que sacrifiquen por ella otras coas importantes, pero ¿privarles de ella? Absurdo. Mi hija de tres años tiene su propio iPod Touch cargado de puzzles y juegos educativos. Pero eso no la hace querer jugar menos con su madre o conmigo. Es un juguete más.

¿Qué medidas deberíamos adoptar los padres para un uso seguro de las nuevas tecnologías?

Eso sí me parece clave. Estoy cansado de escuchar a padres cortos de miras demonizar cosas que, sencillamente, no entienden. "¡Videojuegos violentos!", claman los radicales. Es fácil responderles: es un producto de 70 euros, ¿De dónde ha sacado el dinero para comprarlo? ¿No viste en la caja la etiqueta PEGI con la edad mínima recomendada? En este tipo de cosas, el problema es siempre de quien no se preocupa por lo que hacen sus hijos y prefiere culpar a una o varias industrias por su propia falta de cuidado. En general, vivimos en un país en el que siempre es más fácil achacar cosas a otros en lugar de asumir nuestra responsabilidad individual.

Los niños son usuarios frecuentes de smartphones, tablets y ordenadores, y los padres suelen preocuparse por el tiempo que pasan frente a una pantalla, ¿crees que debemos limitar el tiempo de uso? ¿Hay menos comunicación en la familia en general?

Con las redes sociales, hay menos comunicación hasta en los matrimonios. Estamos todos ajustándonos a una nueva forma de vivir. ¿Cómo mejorar la comunicación? Haciendo las cosas todos juntos. Ayuda reflexionar sobre a qué dedicamos nuestro tiempo. En mi familia no se ve televisión convencional. Elegimos qué programas veremos juntos y no le dedicamos mucho tiempo al día. Somos muy productivos, creativos e inquietos. Mi mujer documentó y escribió su novela prácticamente la niña bajo el brazo. Sencillamente esperamos transmitir algo con el ejemplo.

¿Qué normas tienes en casa con la tecnología y tus peques? ¿Qué les permites y qué no?

La mayor tiene sólo tres años, pero desde hace meses es capaz de descargar aplicaciones de pago de las tiendas de aplicaciones de los móviles. Aprendimos que era mejor dejarle siempre el teléfono en modo avión y sin conexión wifi. Le exigimos que sea respetuosa con el volumen y no le dejamos sacarlo de casa. Hay días que se pone pesada con el chisme y te surgen dudas. "¿Estaré equivocándome?", pero luego piensas: "esa misma actitud la tuvo con el puzzle que le guardé cuando ella quería jugar". No es porque sea tecnología, es porque está descubriendo la frustración y, como es normal, no le gusta..

¿Cómo les explicarás a tus hijos qué ha sido la revolución tecnológica del siglo XXI?

Va a ser apasionante. Hace dos años, mi sobrino cogió una Blackberry, intentó controlar la pantalla con el dedo y, al verse incapaz, dijo "está roto". Fue un gran diagnóstico sobre los retos a los que se enfrentaba ya entonces la compañía canadiense. Creo sinceramente que nos esperan tantos cambios en los próximos años que no será fácil explicar ciertas cosas. Me imagino conversaciones como: "Papá, ¿cómo fue posible el Holocausto? ¿Nadie leía los desesperanzados tuits del pueblo judío?". ¿Cómo explicarles que hubo un momento en el que el reloj sólo marcaba la hora y las gafas sólo servían para corregir la vista. Ellos llevarán en la muñeca productos de biometría y comunicación y utilizarán gafas de realidad aumentada. Mis padres se pasaron cuarenta años sin cambios tecnológicos relevantes. Nosotros estamos subidos en el techo de un tren que se mueve muy deprisa.

¿Crees que tienen que cambiar los métodos en las escuelas? ¿En qué dirección? ¿Qué harías tú?

Radicalmente. Mi experiencia hasta ahora me hace pensar que muchas de las competencias que se enseñan en Infantil, por lo que llevo visto hasta ahora, no deberían sufrir cambios. Les enseñan a aprender y creo que lo hacen bien. Pero, cuanto más lo pienso, más creo que la educación del futuro no estará en memorizar. Los maestros fomentarán la capacidad de relacionar conceptos y alentarán el pensamiento original. No dudo de que en el futuro las escuelas tendrán sistemas relacionados con la reciente tendencia de Big Data que permitirán a los profesores discernir el grado de originalidad de trabajos y exámenes basándose en la comparación en tiempo real con bases de datos, tanto estructuradas como desestructuradas. Todo el mundo sabrá la respuesta a las preguntas, pero no todos los chavales podrán entender las implicaciones de las respuestas. Creo que habrá menos trabajo duro y se premiará más la brillantez y la capacidad de adaptarse a nuevos entornos con facilidad. Con suerte, empezaremos a escuchar más que nunca a los niños y puede que obtengamos avances importantes gracias a ellos. Los niños no es que piensen "desde fuera de la caja", es que aún no nos ha dado tiempo a ponerles una. Si los incorporamos a la cadena de la innovación, nos van a enseñar muchas cosas.

¿Crees que jugar en el iPad o a las consolas es bueno, es malo? ¿Por qué?

Tengo que responder que es bueno, porque lo he hecho toda la vida y aún sigo haciéndolo. Mejoras la coordinación ojo-mano, trabajas la resolución de problemas complejos, te acostumbras a interpretar roles y desarrollas la empatía, aprendes a gestionar entornos complejos, en juegos online mejoras competencias sociales y desarrollas capacidades de micro-management y liderazgo... La pregunta que me hago siempre es oa contraria: ¿cómo pueden vivir tantas personas sin jugar?. Leo en los periódicos la basura que ponen en la televisión y ya tengo la respuesta. ¿De verdad alguien que ve Sálvame se puede sentir superior que cualquier otra persona por sus aficiones? He escrito varias cosas sobre el fenómeno de la gamificación, el uso de las dinámicas de juego en la vida laboral y en tu día a día. No dejar jugar a los niños es una sentencia de fracaso.

Se habla del efecto negativo que tiene en los padres las nuevas tecnologías porque se distraen mucho, no se concentran y hay más accidentes en los hogares. Es grave. ¿Algún consejo o truco?

Desconectar. Me gustaría decir que lo hago siempre que debiera, pero no es así. Soy un maldito adicto al trabajo, y mi trabajo es la tecnología. Para corregirme, intento centrarme en la tarea que estoy haciendo en cada momento. Si estoy con mis hijos, les presto toda mi atención. Si estoy cocinando, exactamente igual. La multitarea es una amante exigente, pero tienes que aprender a decirle que no. Yo estoy en ello, pero me cuesta.

¿A qué edad crees que es bueno darle a un hijo su primer móvil y por qué?

Como ya he dicho, mi hija tiene algo parecido desde las Navidades, con tres años recién cumplidos. Sin capacidades inalámbricas, eso sí. Sólo juegos educativos seleccionados e instalados por nosotros. Creo que cuando sea más mayor los fabricantes habrán diseñado ya terminales específicos para niños que, más allá de una carcasa de Bob Esponja, incluyan herramientas realmente útiles para los padres. ¿La más importante? Jardines vallados. No me importa a qué edad tienen mis hijos sus primeros móviles, pero sí quiero saber con quién hablan. No es necesario entrometerse en lo que dice, pero sí fijar listas blancas de contactos autorizados. negociadas directamente con ellos. También me gustaría un botón de emergencia para que si se pierde en el centro comercial no me cueste encontrarle por geolocalización. La empresa Emporia fabrica teléfonos para señores mayores, tengo curiosidad por los primeros móviles realmente interesantes para niños.

Por supuesto, estoy hablando de los primeros años. A partir de ciento punto, sólo te queda confiar en que has educado bien a tus hijos, les has dado las herramientas adecuadas y has construido relaciones de confianza suficientes como para que te pregunten si tienen dudas. Cualquier otra cosa es ponerle puertas al campo.

Agradecemos a Miguel Angel Uriondo que haya aceptado amablemente responder a nuestras preguntas. Ha sido muy interesante contar con su visión sobre la influencia de las nuevas tecnologías en los niños y en nuestra vida cotidiana.

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