Días después de ver y mostraros el documental de Punset hace una semana, en el que decíamos que el sistema educativo es anacrónico me llega por casualidad, supongo que para hacer un poco más de daño en la llaga, unos vídeos que muestran cómo es el sistema educativo finlandés.
Ya sabéis, porque he hablado de él en más de una ocasión, que me fascina el funcionamiento de la educación en ese país y que desde que leí hace un par de años el artículo de Javier Melgarejo, fruto de 13 años de tesis en el que compara el modelo finés con el nuestro, mi visión tanto de la educación reglada como de la educación que los padres ofrecemos a los hijos en el día a día se vio enriquecida en muchos aspectos.
Os recomiendo que veáis los tres vídeos que componen este documental y a continuación os ofrezo algunos de los puntos que considero que más diferencian el sistema educativo finlandés y el nuestro, o lo que es lo mismo, en qué nos deberíamos fijar para mejorar un poco el nuestro, sobretodo si tenemos en cuenta que aquí el 30% de los alumnos no acaba los estudios (allí el 1%).
Y este listado podría alargarse mucho, seguramente, y más si empezamos a hablar de políticas sociales, de respeto hacia los niños, etc.
Creo que lo ideal, pues una imagen (o un vídeo) vale más que mil palabras, es que veáis el primer vídeo y los dos que vienen a continuación:
Cuando hablo de lo increíble que me parece el sistema educativo finlandés muchas personas me frenan enseguida argumentando que “sí, será todo muy bonito, pero allí se suicidan muchos adolescentes… tan bueno no será”.
Lo cierto es que los suicidios aumentaron en Finlandia en las décadas de los 60 a los 90, cuando hubo un gran boom económico que hizo que las familias se trasladaran a las grandes ciudades, aumentando mucho el ritmo de vida y en consecuencia el estrés.
“Pero aquí también estamos estresados”, dirán algunos. Por supuesto, pero el clima que tenemos aquí no tiene nada que ver con el clima que hay ahí, donde los inviernos son largos y oscuros y los veranos excesivamente luminosos. Esto, que no es una causa por sí sola, puede ser perfectamente un atenuante (no el único, por supuesto).
Son muchos los estudios que se están realizando para tratar de encontrar la causalidad de los suicidios en Finlandia y parece que se observa una relación entre la estacionalidad (estación del año) y el número de suicidios (podéis leer sobre ello aquí). Además, hay que decir que en España también tenemos problemas al respecto, ya que somos el tercer país de Europa con más suicidios de adolescentes.
En cualquier caso, soy consciente de que es imposible importar aquí el sistema educativo que existe ahí, por una razón muy simple: la cultura española es muy diferente a la finlandesa. Sin embargo sí creo que se pueden coger diversas pinceladas y, sólo con eso, se mejoraría (no tengo duda sobre ello) la atención a los niños y su motivación.
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