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Inventar cuentos

Recientemente hemos hablado de los beneficios en los niños de contar bien un cuento, y que muchas veces no hace falta desembolsarse una gran cantidad de dinero en cuentos nuevos, ya que podemos inventarnos nuestros propias historias. Por esto precisamente hoy diremos varios trucos para inventar un cuento.

Existen numerosas técnicas y recursos que nos sirven para crear cuentos con una importante carga imaginativa y así lograr que los niños se encuentren atraídos por nuestras narraciones, cuando las historias que tienen en sus estantes ya no les aporten la suficiente motivación.

Seguidamente hablaremos de algunas de las técnicas más utilizadas a la hora de crear cuentos infantiles, aunque gracias a la experiencia del día a día se pueden modificar según cada niño e incluso se pueden crear muchas otras más.

La técnica del binomio especial consiste en que a partir de dos palabras se produce un choque que da lugar a multitud de situaciones de gran imaginación. Por ejemplo: perro/gato (la historia del perro y el gato que se encuentran un juguete y ambos lo quieren) o dragón/gafas (la historia del dragón que perdió sus gafas y no podía leer).

También existe el recurso, de gran estimulación creativa, de los cuentos con distintos finales. En ella, nosotros como cuentacuentos contamos una historia la cual cortamos en el momento de mayor intriga, pidiendo a nuestro hijo que sea él quien la termine. Si tenemos varios hijos pequeños, podemos hacer que cada uno cuente su versión final de la historia.

La palabra interrogada consiste en elegir una palabra que sea muy llamativa y logre captar la atención del pequeño. Una vez seleccionada, nos debemos plantear distinos porqués, seleccionando uno muy curioso para inventarnos la historia basada en él, intentando buscar una explicación creíble, aunque no sea verdad. Por ejemplo: si elegimos la palabra “pez”, podemos crear una historia donde resolvamos la duda de por qué los peces viven en el agua.

Las preguntas sirven para inventar cuentos. Es decir, dando respuestas lógicas a diversas preguntas, podemos crear una historia de gran atractivo para nuestros niños y niñas. Vamos formulando las preguntas para que respondan con su imaginación. Se pueden utilizar también las preguntas para orientar la narración del cuento hacia donde nosotros queramos. Por ejemplo: “Un buen día, un dragón muy grande y de color violeta se encontró con una rana que estaba saltando en una charca. Ésta le preguntó al dragón: ¿por qué eres de color violeta?”.

Otra técnica de gran carga imaginativa es la de la pregunta ¿qué pasaría si…?. Debemos crear, a partir de una hipótesis (verídica, absurda, mágica…), una historia. Por ejemplo: ¿qué pasaría si los aviones tuvieran plumas?

También podemos utilizar dibujos para crear historias. A partir de una imagen, debemos imaginarnos qué historia guarda. Debemos contar qué nos transmite y cuáles son los elementos que nos simbolizan esos sentimientos y esa historia que estamos creando.

La metáfora es un recurso literario utilizado por muchos escritores y que consiste en la identificación de un término real con un término imagen. Podemos incorporar algunas ya existentes o crear nosotros algunas, para a partir de ellas generar un cuento que nos lo explique. Por ejemplo: aquel chico tenia la cabeza del tamaño de un alfiler.

Existen muchísimas más, pero estos trucos para inventar un cuento son los más empleados. Eso sí, a la hora de concluir nuestra historia, tenemos que asegurarnos que acaba bien: “vivieron felices y comieron perdices”, “colorín colorado, este cuento se ha acabado”, etc. ¿Os animais a inventar una historia a vuestros hijos e hijas?

Foto | Klearchos Kapoutsis en Flickr
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