
Desde siempre, la tradición de contar cuentos ha fascinado a grandes y pequeños por igual. Es increíble comprobar como algo tan sencillo como contar una historia puede abrir un mundo entero de sensaciones nuevas a nuestros hijos.
Y existe una forma en concreto de hacerlo que cuenta con un montón de seguidores por todo el mundo. Me estoy refiriendo al kamishibai, algo que consigue que los niños (y los no tan niños) busquen el mejor asiento del lugar y que estén en silencio absoluto para disfrutar de él. Y todo esto es posible porque se podría decir que el kamishibai nos transmite la magia de contar historias.
Las características del kamishibai y, en especial, cómo se presenta son claves para lograr que la magia de la historia enganche más fácilmente; todo lo que el cuento quiere transmitir (los valores, los sentimientos del cuentacuentos…) quedan especialmente marcados con el kamishibai.









