Sigue a

Piernas del niño

Después de ofreceros hace unos días una entrada hablando de aquellas cosas que los padres debemos mirar en nuestros hijos para saber si están bien y si todo lo que nos llama la atención es normal y vamos a continuar hoy el tema hablando de las extremidades.

La mayoría de dudas y problemas vienen derivados de las extemidades inferiores, de las piernas, por una cuestión de forma, de posición y por la duda del “cómo andará”, sin embargo hay cosas que también debemos ver en sus brazos. Vamos a hablar, pues, de las extremidades de los bebés para ver qué es normal y qué podría no serlo.

Extremidades superiores

Como digo, en lo que respecta a brazos y manos no suele haber dudas porque no hay tanta variabilidad como en las piernas, aunque eso no significa que no podamos mirar algunas cosas como la movilidad, la simetria o el cómo tiene puestos los deditos.

La movilidad es algo que ya se mira cuando el bebé nace, simplemente para observar que el bebé mueve bien ambos brazos y que, durante el parto, no ha habido ningún tipo de lesión neurológica o que ésta no exista previamente. Se descartan de este modo también posibles fracturas como la de clavícula, que es relativamente frecuente al nacer (pasa muy pocas veces, pero pasa).

Lo comento aquí porque alguna vez ha llegado algún bebé a la consulta de pediatría con una semana o más de edad y, al decirle el pediatra que tiene una fractura de clavícula, quedarse sorprendidos por no saber nada al respecto. Normalmente no es algo que suceda, pero puede suceder y, como dije en la anterior entrada, los padres somos los primeros que debemos conocer a nuestro hijo para ver y reconocer que algo no anda bien.

La simetría es importante ir valorándola a medida que pasa el tiempo porque da pistas sobre el desarrollo neurológico del bebé. Si a los tres meses, por ejemplo, existe una asimetría de la actividad con las manos el bebé debe ser valorado por un neurólogo con el fin de detectar posibles problemas en el desarrollo.

La posición de los dedos puede ser también significativa, sobretodo la posición del pulgar. A los dos meses de edad se valora el hecho de que abra las manos y que el pulgar esté también abierto. Si a esa edad mantiene el pulgar dentro de la mano siempre también se recomienda una valoración neurológica.

Las extremidades inferiores

Hace unos días una mamá me comentó que le estaba haciendo masajes diarios a su hija de quince días porque tenía las piernas como arqueadas, torcidas, y que se lo habían recomendado.

Yo personalmente no vi nada raro porque al nacer las piernas de los bebés tienen esa forma. Incluso muchos bebés tienen los dedos y la punta girados hacia dentro, tal y como venían en la barriga.

Ella me comentó que tampoco le veía nada raro, pero que como se lo había dicho una pediatra, se quedó con la duda y ante la misma le hizo caso.

El caso es que la forma de las piernas de los bebés es variable y además va cambiando con la edad. Al principio, cuando son bebés, hacen forma como curvada y luego, poco a poco y a medida que van caminando, las piernas se van poniendo más rectas y, en algunos casos, las rodillas están incluso más juntas que el resto de las piernas.

Si hay dudas al respecto lo mejor es consultar al pediatra para descartar una desviación de las piernas hacia afuera, algo que se conoce como piernas en varo, que es normal hasta los tres años (repito, años), o bien hacia dentro, que son las piernas en valgo, condición que suele aparecer hacia los dos o tres años y que puede considerarse normal hasta los cinco o seis años, momento en que se empiezan a enderezar.

Como veis, de manera natural las piernas van modificando la posición y estructura según la edad, así que en general, lo más probable es que ante la duda os digan siempre que “vamos a esperar a ver cómo evoluciona”, porque según la edad puede ser complemente normal. Sin embargo, si la deformidad es muy evidente o exagerada o si persiste en el tiempo, habrá que valorar llevar a cabo algún tipo de tratamiento.

Foto | Arkansas ShutterBug en Flickr
En Bebés y más | Piernas arqueadas en el bebé, Seis cosas a tener en cuenta cuando nuestro hijo empieza a caminar, Los niños que se sientan con las piernas en W

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario