
El tema de los hermanos y la preparación para un segundo hijo es el que vamos a tratar hoy en nuestro Curso de maternidad y paternidad, donde os ofreceremos algunos ejercicios prácticos que realizar antes de tomar la decisión.
La decisión de tener un hijo siempre debería ser meditada y responsable. Pero, cuando hablamos del segundo hijo o de los sucesivos, la responsabilidad es todavía mayor. Ya no solo hablamos de que nosotros, los adultos, seremos responsables del bienestar de nuestro hijo, sino que también tenemos que saber que el hermano que ya existe tendrá que seguir siendo atendido como necesita.
El momento y las razones para aumentar la familia
El momento de aumentar la familia depende, por tanto, de muchos factores y nadie más que los propios padres saben cuales son sus circunstancias. Sin embargo, si me lo permitís, las razones para tener otro hijo deberían tener en cuenta las necesidades del hermano mayor y nuestras posibilidades reales de seguir atendiéndolas, no solo en lo material, sino especialmente en lo emocional.
Otra cuestión sería analizar nuestras razones para desear un segundo hijo: ni darle un hermano al mayor, ni reforzar una pareja con desavenencias son las mejores razones. De hecho, hay que valorar muy bien si nuestro hijo está preparado para compartirnos y si nuestra pareja es sólida y tenemos ideas comunes claras. Un hijo no es pegamento para la pareja ni será, necesariamente, el compañero ideal para el mayor (pero ya hablaremos de eso en otra ocasión).









