Las malformaciones congénitas más frecuentes en las manos de los niños: en qué consisten y qué tratamiento tienen

Las malformaciones congénitas más frecuentes en las manos de los niños: en qué consisten y qué tratamiento tienen
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De entre las anomalías congénitas más frecuentes en la infancia, las malformaciones en las manos llegan a afectar a 2,3 de cada 1.000 nacidos vivos, y en muchos casos alteran significativamente su calidad de vida.

Estos defectos de nacimiento ocurren en las primeras etapas del embarazo, y dependiendo de su tipología y gravedad podrían afectar al niño en su desarrollo motor y en la adquisición de destrezas básicas para el día a día, así como en su autoestima.

La American Society for Surgery of the Hand (Sociedad Estadounidense de Cirugía de la Mano) clasifica las malformaciones congénitas de las manos en siete grandes tipos, siendo las más frecuentes:

Dedos adicionales (polidactilia)

La polidactilia hace referencia a nacer con más de cinco dedos. Esta condición puede darse en una mano o en las dos (también se da en los pies), y afecta con mayor frecuencia a la duplicidad de los dedos meñique y pulgar.

Cualquier bebé es susceptible de presentar esta malformación congénita, pues se trata de una condición que no está ligada a ningún otro problema de salud, y su incidencia es igual en niños que en niñas.

En ocasiones, la polidactilia se puede diagnosticar durante el embarazo mediante una ecografía prenatal, y su tratamiento dependerá de la morfología del dedo afectado.

De este modo, cuando hablamos de dedos duplicados que solo están formados por tejido blando, su extirpación suele ser sencilla. Por el contrario, cuando el dedo duplicado contiene huesos y/o articulaciones, se requerirá cirugía.

En la mayoría de los casos, los bebés operados de polidactilia aprenderán a utilizar sus manos y dedos con total normalidad.

Dedos fusionados (sindactilia)

La sindactilia es una patología que implica tener los dedos de la mano (o del pie) fusionados, siendo los más habituales el tercer y cuarto dedo; es decir el dedo medio o corazón y el dedo anular.

Se trata de la malformación congénita de la mano más frecuente, con una incidencia del 20%, y siendo el doble de frecuente en niños que en niñas. Existe una tendencia familiar a desarrollar esta deformidad, aunque en algunos casos la sindactilia se asocia a la aparición de otras malformaciones o síndromes, como el síndrome de Poland o el de Apert.

Según su gravedad, podemos hablar de dos tipos de sindactilia:

  • Simple: Los dedos de la mano o del pie están unidos por la piel y los tejidos blandos solamente.
  • Compleja: los huesos de un dedo y del otro están fusionados.

La cirugía se recomienda en la mayoría de los casos a fin de mejorar el nivel funcional y estético de la mano. Dependiendo del tipo de sindactilia, la operación podría llevarse a cabo entre el primer y segundo año de vida, o incluso antes.

Mano sin desarrollar (Simbraquidactilia)

La simbraquidactilia ocurre cuando un brazo o una mano no se desarrollan por completo. A veces, una mano puede ser más pequeña que la otra, tener dedos cortos y rígidos, faltar algunos dedos o incluso todos.

Esta malformación se suele diagnosticar al momento del nacimiento y su tratamiento dependerá de la gravedad de la afección, siendo en algunos casos necesaria la cirugía, mientras que en otros bastará con terapia ocupacional.

Mano zamba

La mano zamba es una malformación que afecta al desarrollo de los huesos del antebrazo cúbito (mano zamba cubital) o del radio (mano zamba radial), y por consiguiente a la mano.

El tipo de mano zamba más frecuente es la radial, que se caracteriza por el subdesarrollado o acortamiento del radio. En estos casos, la mano está girada hacia fuera, el antebrazo es más corto de lo normal y el dedo pulgar se ve afectado. A veces, la mano zamba radial se asocia a otros síndromes de origen genético.

Por su parte, la mano zamba cubital muestra un subdesarrollo del hueso del antebrazo del lado interno: el cúbito es más corto, la muñeca está doblada hacia dentro y el dedo meñique se ve afectado.

A diferencia de la mano zamba radial, la cubital no se asocia a síndromes pero sí puede estar ligada a otras malformaciones de columna y extremidades inferiores.

El tratamiento va a depender del tipo de malformación y de su gravedad. Así, en algunos casos leves la malformación podría corregirse con férulas y yesos, mientras que en otros se necesiten varias cirugías para reconstruir la mano y la muñeca y alargar el hueso afectado.

Foto de portada | Pexels (Lisa Fotios)

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