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Infusiones de plantas y hierbas para bebés y niños: lo natural puede ser muy peligroso

Infusiones de plantas y hierbas para bebés y niños: lo natural puede ser muy peligroso
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Muchos padres y madres, con la intención de dar a los pequeños un tratamiento lo más natural posible, ofrecen a bebés y niños infusiones o preparados a base de plantas o hierbas. Se cree que por ser “natural” no está exento de efectos secundarios, sin embargo, no están recomendadas en ningún caso porque pueden ser muy peligrosas para los pequeños.

Fitoterapia en bebés y niños

Aunque a menudo se piensa que las plantas medicinales son inofensivas, la gran mayoría contienen principios activos que en muchas ocasiones no están estandarizados (no se sabe cuáles ni en qué cantidad) y pueden ocasionar toxicidad en niños y causar graves efectos como una insuficiencia hepática. 

Natural no significa inocuo. Se suele recomendar el uso de terapias naturales basadas en hierbas para aliviar síntomas en bebés y niños, sin ningún fundamento científico. Es habitual su uso para bajar la fiebre, aliviar la tos, los cólicos del lactante, para problemas de sueño, irritabilidad, dolor de barriga, dentición del bebé, síntomas de alergia...

Pero no existen estudios sobre la eficacia y seguridad de estos preparados, por lo que es muy importante no administrar a los niños hierbas o plantas como malva, malvavisco, semillas de anís, orégano, hinojo, comino, manzanilla, tila, poleo menta, valeriana, albahaca, hierbabuena, melisa, etc... (por mencionar algunas de las más utilizadas)

Antes de darle cualquier hierba o planta a vuestro hijo, consultad con su pediatra.

Además, hay que recordar que en bebés menores de seis meses no se debe dar ningún otro tipo de líquido ni alimento que no sea leche materna o artificial; solo lactancia exclusiva. Ni infusiones, ni zumos, ni agua

El hecho de que sean naturales no significa que no puedan ser nocivas. En ningún caso deben administrarse al niño plantas o hierbas, o infusiones o tés elaboradas con ellas.

Pueden provocar la muerte

Ayer conocíamos el tuit de un pediatra venezolano, Pedro Blanco, que advertía sobre las graves consecuencias de dar a los niños infusiones caseras de hierbas y plantas.


En la publicación "Alimentación de los lactantes y de los niños pequeños: Normas recomendadas para la Unión Europea", avalada por relevantes asociaciones profesionales y organismos de salud, son contundentes respecto al uso de hierbas e infusiones en bebés y niños.

Es desaconsejable dar té a los lactantes y niños pequeños. Contiene taninos y otros compuestos que ligan el hierro y otros minerales, disminuyendo su biodisponibilidad. Además, habitualmente se añade azúcar, lo que incrementa el riesgo de caries y puede disminuir el apetito e inhibir el consumo de otros alimentos más nutritivos. Las bebidas azucaradas deben evitarse por las mismas razones.
El uso de sustancias “naturales” y medicinas alternativas es una moda creciente en muchos países y esto ha llevado a un aumento del uso de preparaciones de hierbas para los niños. A causa de su pequeño tamaño y su rápido crecimiento, éstos son más vulnerables que los adultos a los efectos farmacológicos de algunas de las sustancias químicas contenidas en los “tés de hierbas”.
Estas infusiones tales como la manzanilla y el té verde pueden ocasionar efectos adversos en la absorción de hierro no hem como sucede con otros tés. Además, no hay pruebas científicas acerca de la seguridad para los niños de muchas hierbas y tés de hierbas.

Tés e infusiones de hierbas para bebés y niños

  • Infusiones y azúcar. Los tés e infusiones que se comercializan para aliviar síntomas en bebés y niños se asume que son seguros pero no está demostrado que sean efectivos, y están compuestos, esencialmente, de azúcar. Si miramos la composición de estos preparados vemos que aproximadamente el 90% de su contenido es dextrosa, que es glucosa en polvo o en otras palabras, azúcar.
  • El azúcar contiene calorías vacías (no aportan ningún nutriente) y provoca caries severas. Dar un líquido con alto contenido de azúcar que el bebé no necesita frente a la leche materna o artificial, o en detrimento de otros alimentos que sí son nutritivos, no es recomendable.
  • Principios tóxicos. Las infusiones de hierbas no dejan de ser tratamientos que pueden tener efectos secundarios, ya que la mayoría contienen principios farmacológicamente activos y por lo tanto pueden provocar intoxicaciones según la cantidad administrada.
  • Muchas infusiones contienen taninos y otros compuestos que ligan el hierro y otros minerales, disminuyendo su biodisponibilidad (o sea, evitando que el bebé lo absorba correctamente). Es el caso, por ejemplo, de la manzanilla, el té verde y otros tipos de tés.
  • El anís, el hinojo y el comino, actúan según su principio activo anetol, un depresor neurológico que produce, según la dosis, somnolencia, convulsiones y coma. En el caso del anís, muy empleado hace años para aliviar los cólicos del lactante, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) no recomienda su uso en menores de 18 años. Por desgracia, existen muchos casos de niños intoxicados con estas hierbas (sobretodo por el anís estrellado).
  • Dosis no controladas. Las sustancias que se extraen de las hierbas pueden ser venenosas a ciertas dosis, y no es lo mismo la dosis para un adulto que para un bebé o un niño pequeño. Por ejemplo, especies vegetales con laxantes o diuréticos pueden originar en los niños una deshidratación y un desequilibrio electrolítico mucho más rápido que en los adultos. La dosis dependerá de diversos factores como la procedencia de la planta, del momento en que se recolecte, de la concentración con la que se prepara la infusión, y del número de veces que se ingiera esa infusión al día. Sin quererlo, se pueden estar administrando dosis tóxicas imposibles de metabolizar para niños pequeños.
  • También tóxicas por contacto. Por supuesto, tampoco deben aplicarse hierbas directamente sobre la piel, pues muchas de ellas (como la manzanilla) pueden provocar reacciones alérgicas por contacto.

Para más información, en este Manual de Intoxicaciones en Pediatría avalado por la AEP (pág. 325) podéis consultar los efectos adversos de las plantas medicinales en función del órgano o del sistema que afectan.

Asesoramiento Miryam Triana (Pediatra)

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