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En el postparto, estas son las infecciones puerperales más frecuentes

En el postparto, estas son las infecciones puerperales más frecuentes
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No son muy habituales, pero en ocasiones durante el postparto la fiebre puede ser un síntoma de una infección. Estas son las infecciones puerperales más frecuentes, cuyo primer signo puede ser que la temperatura de la madre alcance 38 ºC o más durante dos días sucesivos después de las primeras 24 horas postparto (y no haya otras causas aparentes). Por eso a estas infecciones también se las conoce como "fiebre puerperal".

Las infecciones postparto suelen afectar al aparato genital como consecuencia de las modificaciones y heridas que el embarazo y parto causan en él, localizándose sobre todo en el útero y la vagina. Pero también pueden producirse infecciones vesicales y renales, mastitis...

La sensibilidad del útero, palidez, cefalea, escalofríos, taquicardia, loquios malolientes y malestar general... junto a la fiebre, son otros síntomas frecuentes de infección. Aunque desde la introducción de los antibióticos han disminuido notablemente la frecuencia y gravedad de este tipo de infecciones, aún suponen un importante problema clínico.

Entre las infecciones postparto más comunes están:

  • Endometritis: es una inflamación o irritación del revestimiento del útero (el endometrio o membrana mucosa que cubre el interior del útero). La endometritis es la causa más frecuente de fiebre puerperal. Es más habitual en las mujeres a las que se les ha practicado una cesárea o después de un trabajo de parto prolongado. También si se ha retenido un fragmento de la placenta en el interior del útero. La madre tiene el útero dolorido e hinchado, fiebre, fatiga, estreñimiento y taquicardia.

  • Infección de las heridas quirúrgicas en el perineo (por la episiotomía) o el abdomen (cesárea). En caso de infección aparecen dolor, enrojecimiento y secreciones de pus y otros fluidos en torno a la herida, inflamación o edema y equimosis (una lesión subcutánea caracterizada por depósitos de sangre extravasada debajo de la piel intacta). La infección de la herida quirúrgica aparece en un 2-5% de todas las cesáreas y la infección de la episiotomía en torno al 1%. Recuerda el procedimiento para curar bien las heridas de la episiotomía y la cesárea y prevenir el riesgo de infección.

  • Mastitis: es una infección de las mamas que suele aparecer dos o tres semanas después del parto, aunque en algunas ocasiones puede darse durante la primera semana. Se manifiesta con hinchazón, dolor y enrojecimiento del pecho, fiebre y malestar. El tratamiento para la mastitis se basa en antibióticos y antinflamatorios o analgésicos de uso corriente que son compatibles con la lactancia (el médico te recetará los necesarios), por tanto no es necesario suspenderla.

  • Pielonefritis o infección urinaria alta: se produce como consecuencia de una infección renal y sus síntomas son malestar general, fiebre alta, dolor lumbar (en uno o ambos riñones) y, en ocasiones, micción dolorosa.

  • Cistitis: infección e inflamación de la vejiga a causa de bacterias, principalmente Escherichia Coli (“Colibacilo”). También se trata de un riesgo de infección frecuente en el embarazo. Cursa con necesidad frecuente de orinar asociada a sensación de quemazón y dolor, y expulsión de pequeñas cantidades de orina en cada micción.

  • Tromboflebitis: es la hinchazón o inflamación de una vena causada por un coágulo sanguíneo que bloquea el flujo sanguíneo. Como durante el parto la coagulación de la sangre es superior a lo normal para evitar el exceso de hemorragia, se podría favorecer esta infección. No obstante, la tromboflebitis pélvica séptica es muy poco habitual. Los síntomas comprenden aumento de la temperatura, hinchazón y dolor en la zona afectada y enrojecimiento.

Si estás en el hospital, los profesionales actuarán de inmediato frente a las infecciones puerperales más frecuentes y si ya estás en casa acude al médico para evitar complicaciones en el caso de tener fiebre alta continuada junto a algún otro de los síntomas descritos. No olvidemos que, a pesar de no ser habituales, la importancia de este tipo de infecciones requiere un diagnóstico seguro, rápido y eficaz y su correspondiente tratamiento.

Foto | iStock
En Bebés y más | Siete señales que te indican que algo podría ir mal en el postparto, La infección puerperal

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