El juego cooperativo en la infancia: cuándo comienzan los niños a jugar con otros y qué beneficios aporta al desarrollo

El juego cooperativo en la infancia: cuándo comienzan los niños a jugar con otros y qué beneficios aporta al desarrollo
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El ser humano es un ser social por naturaleza, pero esta socialización va desarrollándose poco a poco a través de un complejo proceso por el que el niño aprende a interactuar con quienes le rodean.

Algo similar sucede con el juego. Los niños comienzan jugando solos en compañía de otros (lo que denominamos 'juego en paralelo'), pero poco a poco aumentará su nivel de interacción con otros niños y se mostrarán realmente interesados en jugar con ellos, dando origen a una nueva forma de entender el juego llamado "juego cooperativo".

Te explicamos en qué consiste esta fase del juego infantil, cuándo se desarrolla y qué beneficios aporta a los niños.

¿Qué es el juego cooperativo y cuándo comienza a desarrollarse?

juego infantil

Alrededor de los 12 meses, los niños empiezan a entender que hay otras personas además de ellos mismos y sus figuras de apego, y mostrarán un ligero interés por ellos.

Esto les llevará a acercarse e interesarse por otros niños, aunque ni se plantean qué sienten o piensan los demás. Se trata de una etapa denominada "egocéntrica", en la que creen que todo gira a su alrededor.

Pero aunque muestren interés en otros niños todavía no serán capaces de jugar e interactuar con ellos, ni mucho menos entablar una amistad, pues su desarrollo social aún no se ha completado.

Es por eso que en torno a esta edad es frecuente ver a los niños jugando de manera independiente o absortos cada uno en sus propias actividades, pero en compañía de otros niños de su edad que a su vez están haciendo lo mismo. Es lo que se denomina, juego en paralelo ("juego a tu lado, pero no contigo").

Aproximadamente a partir de los tres años, los niños comenzarán a darse cuenta de que el mundo no gira en torno a su figura y que muchos juegos son más divertidos cuando se hacen en grupo que de manera individual. Comienza entonces la etapa del 'juego cooperativo'.

Atrás va quedando el competir con otros niños por la posesión de un juguete, por ejemplo, y poco a poco irán entendiendo el concepto de compartir con los demás, respetar los sentimientos ajenos y colaborar por un bien común.

En este sentido, el niño comenzará a disfrutar cada vez más haciendo actividades de grupo y cooperativas, y experimentando con situaciones y sensaciones nuevas, especialmente a través del juego con otros niños.

El juego cooperativo es aquel en el que el niño disfruta jugando con otros al tiempo que se persigue un objetivo común, que se logra mediante la colaboración y ayuda mutua de todos los jugadores.

En torno a los cinco o seis años, los niños ya disfrutarán plenamente de la compañía de sus iguales, y de compartir aficiones, gustos y juegos con los demás. Es entonces cuando aparece un nuevo componente asociado al juego cooperativo. Se trata del juego de reglas, en donde además de cooperar deberán adaptarse y respetar una serie de reglas.

Beneficios del juego cooperativo en la infancia

juego

El juego cooperativo aporta al niño un gran número de beneficios y les ayuda a desarrollar un sinfín de habilidades sociales necesarias e imprescindibles para la vida:

  • Fomento de la autonomía, el autoconocimiento y la confianza en uno mismo.
  • Desarrollo de la asertividad (es decir, el niño aprende a manifestar con firmeza y respeto lo que piensa y siente)
  • Se favorece la confianza en los demás y se crean lazos de compromiso y colaboración.
  • Al jugar en equipo, el niño desarrolla habilidades tan importantes como la empatía, el respeto por los demás, la comunicación positiva y la escucha activa. Además, se favorece el diálogo con otros compañeros.
  • Se desarrolla el sentimiento de pertenencia a un grupo, lo que contribuye a mejorar las relaciones sociales y fortalece la autoestima.
  • El niño aprende a tomar decisiones con autonomía y a solucionar los conflictos que puedan presentarse. Se desarrollan también habilidades de negociación.

En definitiva, el juego cooperativo no es solamente una forma de jugar en compañía y pasar un rato muy divertido, sino que además favorece la autoestima y el desarrollo social del niño, así como la empatía y la confianza en los demás.

Fotos | iStock, Pexels

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