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Un exceso de ácido fólico podría aumentar el riesgo de autismo en el bebé
Embarazo

Un exceso de ácido fólico podría aumentar el riesgo de autismo en el bebé

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Que tomar ácido fólico (vitamina B9) antes del embarazo y en las primeras semanas es vital para el correcto desarrollo del feto es algo que nadie pone en duda. Hace ya muchos años que se considera una recomendación mundial que se ha visto efectiva para disminuir problemas de desarrollo neurológico en los bebés.

Sin embargo, un estudio reciente parece haber encontrado algo un tanto inquietante: que no solo el déficit de ácido fólico puede ser perjudicial, sino también el exceso. Y es que tener un exceso de ácido fólico aumenta el riesgo de que el bebé tenga autismo.

Por qué es tan importante el ácido fólico

Tal y como se recomienda desde hace muchos años y confirmó la OMS en 2014 el informe "Administración diaria de suplementos de hierro y ácido fólico en el embarazo", tener unos niveles adecuados de ácido fólico en sangre es indispensable para tener un embarazo saludable. Esto es así porque en el embarazo las necesidades de ácido fólico aumentan por el rápido desarrollo del feto y una mayor pérdida de este a través de la orina.

La suplementación con ácido fólico ayuda a disminuir el riesgo de defectos del tubo neuronal en el recién nacido, defectos en la formación del corazón, malformaciones urinarias fetales, hidranencefalia y labio leporino.

Desde el año 1998 la recomendación es que las mujeres consuman un suplemento de 0,4 mg diarios que debe iniciarse antes del embarazo, si es posible (el tubo neural se cierra al cumplir el primer mes de embarazo y muchas mujeres no saben aún que lo están), y hasta que se cumple el primer trimestre. Si el consumo se inicia después de esta fecha ya no hay tal beneficio, pues esos órganos ya están formados.

Pero en exceso, parece ser causa de autismo

Ácido fólico y Autismo

Hasta la fecha lo que sabíamos era que un déficit de ácido fólico era peligroso, pero no sabíamos que un exceso también puede serlo. Un estudio reciente realizado en la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins han encontrado que si una madre tiene los niveles de folato elevados tras el parto (se habla de cuatro veces más de lo adecuado) el riesgo de que su hijo desarrolle un trastorno del espectro autista es del doble.

Además, estudiaron los cambios que pueden producir las variaciones de vitamina B12 y encontraron algo similar, que un exceso de la misma puede triplicar el riesgo de que el niño tenga autismo.

Cuando el exceso sucede con ambas sustancias, el ácido fólico y la vitamina B12, el riesgo aumenta en nada menos que 17,6 veces.

En palabras de Danielle Fallin, co-autora del estudio:

La suplementación adecuada es protectora: eso sigue siendo cierto cuando hablamos de ácido fólico. Sabemos durante mucho tiempo que una deficiencia de ácido fólico en mujeres embarazadas es perjudicial para el desarrollo de su hijo. Pero lo que esto nos dice es que las cantidades excesivas también pueden causar daño. Debemos intentar conseguir niveles óptimos de este importante nutriente.

Pero, ¿acaso hay déficit de ácido fólico?

A pesar de la estrategia y a pesar de que cada vez más mujeres están informadas de la necesidad de suplementar su dieta con este suplemento, algunas mujeres siguen sin recibir la cantidad suficiente o bien no lo absorben como debieran, dando lugar a déficit. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades una de cada cuatro mujeres en edad reproductiva en los EE.UU. tiene niveles de folato insuficientes.

Esta preocupación choca ahora frontalmente con otra: el creciente número de niños con autismo, que actualmente se calcula en uno de cada 68 niños (una barbaridad). Obviamente, no es esta la única causa, pero sí una más de un montón de causas que provocarían algunos casos y que, sumadas, hacen que haya tantísimos niños con TEA.

Una de cada 10 mujeres tenía un exceso de ácido fólico

Ácido fólico

Para realizar el estudio se analizaron los datos de 1.391 mujeres que dieron a luz en Boston entre los años 1998 y 2013. Los investigadores encontraron que una de cada 10 mujeres tenían un exceso de ácido fólico (más de 59 nmol/l) y un seis por ciento tenía una cantidad excesiva de vitamina B12 (más de 600 pmol /l).

Según la OMS, la cantidad adecuada de ácido fólico en el primer trimestre de embarazo está entre 13,5 y 45,3 nmol/l. Con respecto a la vitamina B12, los límites no están aún bien establecidos.

Al preguntar a las madres, muchas de ellas explicaron que habían tomado multivitaminas (con ácido fólico y vitamina B12) durante todo el embarazo, pero como lo hicieron también muchas de las que no sufrieron exceso, los investigadores no se arriesgan a vaticinar por qué algunas tenían niveles tan elevados de estas vitaminas.

Podría ser que hubieran consumido demasiados alimentos enriquecidos o ricos en ácido fólico o que hubieran tomado demasiados suplementos. O podría ser también que estas mujeres estuvieran genéticamente predispuestas a absorber mayor cantidad de lo que recibieron o metabolizarlo más lentamente, o quizás una combinación de ambos factores.

Y entonces, ¿cuánto hay que tomar? ¿Hasta cuándo?

Pues son las dos preguntas más importantes, sin que se tenga respuesta. El estudio solo menciona eso, que el exceso puede ser perjudicial como lo puede ser la carencia, así que los investigadores mencionan que son necesarios más estudios para determinar cuál es la cantidad de ácido fólico que una mujer debe consumir durante el embarazo para lograr los niveles deseados, aunque dejan caer tomar suplementos vitamínicos durante todo el embarazo podría ser la causa de dicho exceso.

Más información | JSHPH
Fotos | David Salafia, bradfordst219, Illusive Photography en Flickr
En Bebés y más | Ácido fólico en el embarazo: ¿por qué es importante?, Lo que debemos saber sobre los suplementos de hierro y ácido fólico en el embarazo, Consejos para prevenir defectos del nacimiento en el bebé

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