Compartir
Publicidad

¿Por qué los niños se cortan el pelo?

¿Por qué los niños se cortan el pelo?
2 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hace unos días Nanuk, el niño de la foto, apareció con un nuevo corte de pelo hecho por sí mismo. Le pedí a su madre que me prestara la imagen para hablar de ello porque me parece muy curioso que muchos niños y niñas decidan un buen día coger unas tijeras y cortarse el pelo.

Hay quien dice que lo hacen para estar más guapos, para llamar la atención o para parecerse a alguien que tiene el pelo más corto. Probablemente cada niño tenga una razón diferente, pero vamos a explicar las más habituales para intentar responder a la pregunta: ¿Por qué los niños se cortan el pelo?

Porque las tijeras son un objeto prohibido

La primera de las razones es la relacionada con la psicología inversa: "Oblígame y no querré hacerlo, prohíbemelo y lo desearé". Los niños tienen vetados los cuchillos y las tijeras, y precisamente por eso solemos encontrarlos sentados en la mesa con un cuchillo en la mano, como buscando saber qué se siente con uno de ellos, o ver qué pasa, justo antes de que nos acerquemos a ellos con los ojos bien abiertos y las manos casi arriba como diciendo "ni te muevasss..." o nos los encontramos con unas tijeras cortando el primer papel que pillan.

Pues eso, como no les dejamos coger las tijeras, cuando acceden a unas son capaces de cortar cuantas cosas hayan visto cortar a los adultos. Como el pelo es algo que todo el mundo se corta, ya sea en una peluquería, ya sea en casa cuando te das cuatro retoques, los niños se pillan el suyo y hacen lo mismo.

Porque quieren parecerse a alguien

Otra posible razón es la de querer parecerse a alguien que tiene el pelo más corto, ya sea la profesora, un niño de la clase que les cae muy bien (o niña) o alguien que, por lo que sea, les sirve de modelo. Se miran en el espejo, consideran que con el pelo que tienen no se parecen a esa persona y tratan de remediarlo.

Porque es divertido jugar a ser peluquera

Otros niños lo hacen jugando. A partir de los 18 meses, más o menos, los niños adoptan el llamado juego simbólico, que es el que utilizan para jugar a ser personas que no son o para hacer que sus muñecos y muñecas hablen. Es un ensayo de la vida real que les sirve para aprender a ser como los adultos.

Basta con ver a una peluquera con manos expertas cortar el pelo de mamá y haciendo que la gente de alrededor le dirija piropos de "has ido a la pelu, qué guapa", para que un niño (quizás con más probabilidad una niña) quiera hacer lo mismo, conseguir que los demás sean guapos o, ya que está más a mano, cortarse el pelo a sí mismo para tener ese poder.

Porque cuando les cortan el pelo están guapos

Vendría a ser lo mismo que acabo de explicar, pero sin la necesidad o inquietud de ser un peluquero. Nanuk tiene un hermano pequeño que, al parecer, recibe muchos piropos últimamente. Cansado de que nadie se lo dijera a él, pensó que necesitaba hacer algo que provocara la atención de los demás, algo que le hiciera estar más guapo y por eso se cortó el pelo.

¿Qué pasa cuando un niño va a la peluquería y se corta el pelo? ¿Qué pasa cuando su madre le corta el pelo? ¿Qué pasa cuando cambia de peinado? Pues que los adultos observamos el cambio de imagen y, supongo que por inercia, piropeamos a los niños: "hombre Alex, si te han cortado el pelo, ¡qué guapo estás!", "Ivet, te han cortado el pelo, ¡qué bien te queda!¡Estás muy guapa!".

Pues él pensó que cortándose el pelo recibiría los mismos gestos de admiración que le otorgan cuando le cortan el pelo y por eso apareció con ese trasquilón.

Porque no tienen demasiado sentido de la autoimagen

Los niños no tienen problema en hacerse flequillos horribles o trasquilones imposibles de arreglar porque no tienen demasiado sentido de la autoimagen. Ponedle a un niño de 4 ó 5 años un pantalón terriblemente feo con una camiseta aún más fea y observad qué pasa. En la mayoría de los casos no pasa nada, porque les da absolutamente igual. De hecho, hasta podéis meterle la camiseta por dentro de los pantalones y subirles los pantalones hasta el sobaco que sólo se los bajarán si les molesta. Ahora bien, hacedlo todos los días y llevadlos así al colegio. A medida que vayan recibiendo comentarios irán cambiando de opinión y ya no les parecerá tan bien llevar semejantes atuendos.

Con el pelo pasa lo mismo. Quizás las niñas sean más coquetas y se fijen más en sus peinados, pero la mayoría de niños y niñas se preocupan poco por su pelo y no tienen ningún reparo en cortárselo, porque para ellos no es más que pelo, algo que tienen en la cabeza que crece y molesta en los ojos hasta que alguien lo corta. Somos nosotros los que vemos un trasquilón y nos horrorizamos, pero por el "cómo voy a llevar a mi hijo con este pelo... a ver cómo se lo arreglo", que no deja de ser un "qué dirán".

Concluyendo

Resumiendo un poco, son muchas las posibles causas que hacen que un niño o niña aparezca con un peinado extraño que nos haga temblar, pero como veis, la mayoría tienen poca o ninguna importancia. Si acaso me preocuparía un poco cuando el niño busca atención y busca que los adultos le digan lo guapo que es, más que nada por hacerle sentir bien. Esto es algo que se puede conseguir pasando más tiempo con él y haciéndole sentir querido e importante, como el pequeño (en el caso de Nanuk, haciendo ver a los adultos que el hermano mayor también quiere que los demás se fijen en él).

En el caso del resto, yo no iría más allá de explicar lo peligrosas que pueden ser unas tijeras y que, hasta que la moda de llevar el pelo como si te lo cortaras con el cortacésped no se extienda, llevar una calva en la cabeza o un trasquilón no suele quedar muy bien.

En Bebés y más | ¿Por qué los niños pequeños no obedecen?, No se quiere lavar el pelo: trucos para conseguirlo, Los padres de unos cuatrillizos les cortan el pelo con números para diferenciarlos

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio