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"Pensando en los demás": imprescindible documental que muestra que se puede educar sin castigar

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En Bebés y más hemos hablado en diversas ocasiones acerca de los castigos explicando que son métodos que funcionan sobre la superficie de un problema pero que no educan porque no llegan a la raíz de dichos problemas, no muestran alternativas y por lo tanto no son un buen método educativo.

Hay muchas personas que están de acuerdo en que se puede educar sin castigar a los niños, aunque la cosa suele cambiar cuando hablamos de la escuela porque allí hay un solo educador para veintitantos niños y claro, no es lo mismo educar a uno que a tantos.

Yo era una de esas personas que dudaba cuando hablaba de ello. Un niño que interfiere las actividades de la clase, que molesta o que no deja trabajar a sus compañeros podría dejar de hacerlo mediante el uso de algún tipo de castigo, ya que no interesa que corte el rumbo de la clase, pensaba yo.

Sin embargo, un buen día, hace casi dos años, llegó a mis manos un documental titulado “Pensando en los demás“, que me demostró que la escuela debería ser un sitio en el que aprender a ser persona, a respetar a los compañeros, a empatizar con sus problemas y en definitiva un lugar en el que conseguir una base emocional sólida que nos permitiera relacionarnos de una manera sana con el resto de personas.

No son bebés, pero es muy recomendable

En Bebés y más hablamos de bebés y niños de hasta seis años. En este documental, los protagonistas tienen más de seis años, pero lo importante no es la edad, sino observar cómo son educados, qué métodos utiliza el maestro y sobretodo cómo es la relación que mantiene con ellos y cómo es la relación entre los mismos niños.

Hace un par de meses comentamos que, en Andalucía, los menores de seis años no podrán ser castigados en clase. A edades tempranas los niños tienen una capacidad de aprendizaje emocional limitada y, como es necesario ir recordándoles a menudo qué se espera de ellos y qué no se espera de ellos, es mejor ofrecer una educación en positivo que basar los aprendizajes en ir castigando continuamente.

Con esto quiero decir que los castigos se entienden (o permiten) más cuando los niños son más mayores y pueden entender que sus actos tienen consecuencias, sin embargo, en Japón, un profesor considera que sus alumnos, pese a ser ya mayores de seis años, pueden y deben aprender a ser respetuosos de una manera más positiva.

Si él lo consigue, ¿por qué no lo íbamos a conseguir nosotros con nuestros hijos más pequeños?

Toshiro Kanamori y las cartas del cuaderno

El documental narra las vivencias del profesor Toshiro Kanamori, una persona que educa a los niños buscando un ambiente de empatía y de respeto absoluto entre ellos. Les otorga voz y les permite opinar tratándoles como a las personas que son, dejándoles la libertad necesaria para que desarrollen su individualidad.

Uno de los métodos que utiliza es el de “las cartas del cuaderno”. Los niños escriben a menudo cartas en un cuaderno en las que explican sus sentimientos, qué piensan sobre algo o qué soluciones darían a un problema. Cada día tres niños leen su carta y el resto puede opinar sobre ello.

Esto hace que los niños aprendan a buscar en su interior, a mirar hacia sí mismos, a reconocer su individualidad y a dar nombre a sus emociones y por lo tanto a comprender las de los demás. Les enseña a pensar en el resto y en definitiva a ser felices creciendo a partir del respeto propio y ajeno.

Cada error, una oportunidad de aprender

Esta frase la he comentado más de una vez. Cada vez que un niño comete un error (fechoría, travesura, llamémosle como queramos), nace la posibilidad para el niño de aprender y para sus educadores de enseñar a actuar mejor.

En nuestras sociedades occidentales estamos acostumbrados a ver cómo muchos niños se ríen de otros niños y, aunque no nos parece lo más adecuado, no nos genera un rechazo exagerado porque estamos acostumbrados. Nosotros mismos nos reímos de nuestros compañeros o recibimos sus burlas cuando éramos niños y nadie intercedió demasiado para evitarlo. Sin embargo son muchas las personas que recuerdan aquellos tiempos con hastío y que aún hoy sufren los coletazos emocionales de los rechazos de aquellos días.

Es por esta razón que sorprender ver, en este documental, al profesor Toshiro Kanamori deteniendo durante unos días toda actividad escolar para solucionar un problema de burlas y de falta de respeto entre sus alumnos, otorgando a la integridad de cada niño la importancia que debería tener en todas las sociedades y mostrando que en la escuela se debe aprender a ser persona y a vivir respetando a los demás y, en segundo término, aprender todo lo demás.

Documental varias veces premiado

El documental ha recibido el Gran Premio del Festival de Banff 2004, la medalla de bronce en el Festival de Nueva York, el Gran Premio en el Festival de Televisión del Japón y la Medalla de Oro en el Festival Internacional de EEUU de Religión, Etica y Humanidades. Está producido por la Japan Broadcasting Corporation (NHK).

Tiene una duración aproximada de unos cincuenta minutos y lo considero imprescindible para cualquier profesor, para cualquier padre y madre e incluso para cualquier persona, por los valores que se tratan en él.

Encabezando la entrada tenéis los primeros diez minutos del documental, que como veréis está en catalán subtitulado al castellano (en España sólo se ha emitido en Cataluña). A continuación tenéis el resto del documental en fragmentos de diez minutos:

Por cierto, preparad los pañuelos, es posible que toque vuestra fibra sensible.

Espero que os haya gustado y no dudéis en comentar las sensaciones que os provoca.

Vídeos | YouTube
En Bebés y más | El castigo es un método poco educativo, Educar a los niños para que sean responsables, Los menores de 6 años no podrán ser castigados en clase, Los niños son el futuro pero también el presente

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