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El bebé explorador

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Desde que empieza a tomar noción del mundo que le rodea, el niño siente la necesidad de tocarlo todo. El bebé empieza a gatear y a desplazarse por sí mismo y necesita explorar para participar de muchas y variadas experiencias dentro de su ambiente que le permitirán construir estructuras cognitivas y desarrollar su creatividad. Se convierte en un bebé explorador.

Tocar, descubrir y sorprenderse son procesos característicos de lo que se conoce como investigación natural. El niño investiga en mayor parte a través de sus manos y es por eso que nos parece que sienten la necesidad de tocarlo todo. Las manos son su primer contacto con los objetos, tanto para tocarlos o cogerlos como para llevárselos a la boca, chuparlos, babearlos e incluso morderlos.

Explorar se traduce en que el bebé gatea o camina por la casa, el parque o el jardín buscando “tesoros por descubrir”. Bien pueden ser los adornos encima de una mesa, nuestra más preciada colección de revistas o plantas, así como artículos más peligrosos como medicamentos o productos de limpieza.

Es por eso que en la etapa en la que el bebé comienza a gatear y a explorar la casa no hay que coartar su necesidad de investigar, sino quitar todas las cosas peligrosas que pueda encontrar a su paso. Tomando las medidas de seguridad necesarias el niño puede estar a salvo de accidentes sin reprimir su curiosidad.

El bebé no sólo está curioseando, sino que la exploración es un aprendizaje y explorar con libertad le ayudará en su desarrollo. Mediante la manipulación y exploración de objetos, el niño construye sus primeras representaciones: forma, color, tamaño, espacio y tiempo. Comienza a expresarse, ya sea mediante gestos o verbalmente y va formando representaciones mentales.

La investigación natural o esa necesidad del bebé de tocarlo todo no debe ser frustrada. En el caso de que quisiera tocar algo peligroso como por ejemplo un enchufe, la mejor forma de impedir que lo toque no es a través del “no”, sino dándole una alternativa con fórmulas como “toca mejor el osito, eso es peligroso”. Se lo tendrás que repetir cada vez que se acerque pues la memoria del bebé todavía es escasa.

En Bebés y más | Mi bebé: explorando el mundo, El bebé ha comenzado a gatear

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