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Cómo mejorar el vínculo afectivo cuando el bebé se alimenta con biberón

Cómo mejorar el vínculo afectivo cuando el bebé se alimenta con biberón
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Una de las razones por las que se recomienda a las madres que alimenten a sus bebés con leche materna es la creación de un vínculo afectivo entre la mamá y su bebé que hace que la madre se “enamore de su bebé” y viceversa.

La lactancia materna es un abrazo, es contacto piel con piel, es oler a mamá, es generar oxitocina (la hormona del amor) en el cerebro de mamá y producirla en el pecho y es a la vez generar oxitocina en el cerebro del bebé y tragarla al tomar leche materna.

Al tomar leche con el biberón muchos niños y muchas madres se están perdiendo ese contacto y toda esa química hormonal haciendo que el vínculo entre los dos se desarrolle de una manera más débil y la relación sea más “distante”.

Sin embargo, no es algo que no pueda remediarse o paliarse, básicamente, porque los niños no tienen por qué perderse ese contacto.


Dejando de lado las razones por las que una madre ofrezca el biberón en vez del pecho, dar el biberón debería ser algo más que simplemente “darle leche porque le toca comer”.

Muchas mamás delegan esta función en terceras personas (papá, abuela, etc.) para que les echen una mano y esto supone que se pierdan un maravilloso contacto con su bebé, otras les dan el biberón ellas mismas, sujetando el biberón con una mano mientras realizan otra tarea con la otra o incluso a menudo, cuando el bebé es capaz de hacerlo sin peligro, dejan el biberón a su lado, para que él lo vaya succionando solo.

Lo ideal sería que, a pesar de alimentar a un bebé con biberón, el acto de recibir alimento fuera considerado, como lo es con los bebés alimentados con leche materna, como un momento íntimo, de contacto, de caricias y de miradas, para compartir ese tiempo juntos y permitir que el vínculo entre el bebé y la madre se fortalezca.

A continuación os dejo algunas ideas para que el momento de dar el biberón sea lo más placentero para los dos y para que la relación entre ambos sea más emocional:

• Dale el biberón como si le estuvieras dando el pecho: cógele en brazos, siéntate, relájate, mírale a los ojos, háblale, acaríciale, mímale, el no dar el pecho no tiene que suponer separarlo de la madre para comer.

• Dale tú el biberón: los niños necesitan vincularse fuertemente con una persona (una y no dos), que suele ser la mamá. A esa persona se le suele denominar, técnicamente hablando, figura principal de apego, y es aquella que da seguridad, tranquilidad, amor y cariño cuando el bebé lo necesita (algo así como la persona que buscan cuando están en problemas o tienen miedo).

Cuando ese vínculo existe y la relación con su principal cuidador (suele ser su mamá) es sana y estable, el bebé está capacitado para tener relaciones satisfactorias con otras personas (el papá, los abuelos, etc.). En otras palabras, necesita confiar ciegamente en su madre para llevarse bien con los demás.

Por esta razón es mejor aprovechar el momento de alimentarle para estar con él y fortalecer el vínculo y que el resto ayuden con otras cosas.

• Abrazaos mutuamente en contacto piel con piel: dar el pecho supone contactar directamente con el bebé, sin embargo con el biberón se pierde ese contacto tan humano y tan mamífero. En alguna toma puedes quitarte la ropa y permitir que vuestros cuerpos estén abrazaditos contactando uno con otro, dándoos calor y oliéndoos mutuamente.

Para acabar quiero comentar las dos imágenes que he utilizado para la entrada. En la primera os he querido mostrar lo que no debería hacerse, si puede evitarse, al dar el biberón a un bebé. Como veis un papá (que parece aburrido) espera a que su bebé, que mira hacia otro lado, se acabe el biberón.

No hay contacto de ningún tipo, ni corporal, ni visual,… ni siquiera es mamá la que se lo da… (que si un día se lo da papá, tampoco es la hecatombe, pero como digo, el vínculo que más interesa crear y fortalecer, a priori, es el que se establezca entre el bebé y su figura principal de apego, es decir, la mamá).

En la segunda imagen ya no hay ni padre ni madre. El acto se convierte en un self-service y el bebé se está perdiendo unos maravillosos arrumacos, unas preciosas caricias y unos amorosos brazos que le abracen mientras come.

Fotos | Flickr (Inferis), Flickr (foundphotoslj)
En Bebés y más | Vídeos sobre cómo fortalecer el vínculo con el bebé, La ausencia de vínculo de la madre con su propio bebé, “El vínculo afectivo con el niño que va a nacer”. Cómo conectarse con el bebé

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