A pesar de las controversias que la homeopatía suscita en la actualidad, es uno de los métodos de medicina alternativa más populares.
En algunos países (Francia por ejemplo) la homeopatía y otras formas de medicina alternativa son cubiertas parcialmente por la Seguridad Social. Yo particularmente confío y recomiendo acudir siempre a un especialista médico ante un problema de salud.
La medicina tradicional y los efectos de los fármacos están respaldados por investigaciones científicas. Considero que no podemos arriesgarnos a poner la salud de nuestros hijos en manos de tratamientos no avalados por el método científico, pues aunque resulten inocuos, el problema puede verse agravado por el tiempo y por no recibir otro tratamiento más adecuado, que quizá llegue demasiado tarde.
Sin embargo, cada vez son más los padres que confían en los tratamientos homeopáticos, y muchos profesionales médicos los que investigan y también ven beneficios en ellos, en ocasiones combinados con un tratamiento con fármacos. Para la mayor parte de la comunidad científica, la homeopatía sigue siendo una pseudociencia.
Ha sido publicada una obra que trata sobre la homeopatía y su uso para tratar las patologías de los más pequeños. “La homeopatía y el niño” es una obra de Jacques Boulet, médico general, profesor y homeópata desde hace más de 20 años en Francia, uno de los países donde la práctica está más extendida.

Puede sonar a contradicción, pero ya verán que para nada. Los niños sordos también pueden disfrutar de la música y beneficiarse de sus cualidades terapéuticas a través de la musicoterapia.
Desde el año 2003 el Hospital Universitario de la Paz ha llevado a cabo un programa terapéutico que ha beneficiado a casi 4.000 niños, se trata de la musicoterapia. En Bebés y más hablamos sobre las terapias alternativas que se emplean para tratar, por ejemplo, la hiperactividad infantil, una de ellas era con este tratamiento.
Para algunas mujeres el dolor del trabajo de parto puede llegar a ser realmente intenso, al límite de lo insoportable.
Son muchos los niños que tienen una actividad frenética diaria, no paran de correr, saltar, jugar, no hacen caso cuando los papás les hablan o les falta concentración. Este trastorno de origen neurológico afecta a un 5% de los niños del planeta, provocándoles sobre todo un déficit atencional que puede afectar tanto a las actividades académicas como las tareas sencillas y cotidianas.
Según las estadísticas, hay un gran incremento del uso de terapias de medicina alternativa en los niños. Este aumento se ha dado sobre todo en los últimos años con más incidencia en los niños que padecen algún tipo de enfermedad crónica y que pertenecen a familias de recursos económicos medios con un bajo nivel cultural.