
Proteger del sol a los niños es un tema bastante importante, ya que puede prevenir enfermedades serias en la vida adulta, sobre todo el terrible cáncer de piel o melanoma. Solemos asociar a tomar el sol, sólamente en situaciones veraniegas como ir a la playa o a la piscina, pero a veces se nos olvida que los niños pasan mucho tiempo al aire libre y que también les está dando el sol.
Este tiempo bajo el sol conlleva una importante dosis de radiación ultravioleta a los niños. Para poder cuantificarla y saber hasta que punto podría llegar a ser peligroso, el Ministerio de Educación, junto con un grupo de investigación del Departamento de Termodinámica Aplicada han puesto en marcha un proyecto llamado Dorasol, cuyo objetivo es medir la radiación ultravioleta que reciben los niños durante todo el tiempo que pasan al aire libre.

