
Las infecciones producidas por hongos son muy fecuentes en los bebés, aunque generalmente se pueden prevenir. Los hongos localizados en los pliegues de los dedos de los pies son unos de los más frecuentes en los pequeños, y se conoce como “tiña de los pies” o “tiña podal”, siendo su nombre científico ‘tinea pedis’.
Esta infección está causada por un tipo de hongos llamados dematofitos, y se reconoce porque la piel afectada aparece blanca y macerada, con erosiones y fisuras de color rojo y con tendencia a extenderse por los dedos y por la planta del pie. En ocasiones también aparecen descamaciones y un aumento de sudoración.
La tiña de los pies se puede contraer por contacto de los pies con un suelo infectado o con algún animal portador del hongo.

