Un estudio realizado por especialistas en trastornos del comportamiento alimentario (TAC) confirma que los hábitos familiares en la niñez se asocian con más casos de anorexia y bulimia después.
Entre las actitudes que favorecen la aparición de TAC se relacionan la obsesión anormal de muchos padres (más de las madres) por la comida. También influyen aquellas preocupadas por la dieta o la silueta de sus hijas.
Otro aspecto que incidió en el estudio es utilizar los alimentos como premio o castigo “Si haces esto, te doy helado” “o te comes esto o no hay tele”. Según los investigadores el chantaje usando los alimentos impide la formación de un adecuado autocontrol de la comida en el niño. Igualmente los progenitores estrictos que prohíben comer ciertas clases de comida (luego los hijos se darán atracones de ello) se asocian con TAC.

Me ha dejado algo sorprendida una encuesta realizada por la Sociedad Británica de Fertilidad y la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología con motivo de los 
El mejor regalo que puede dársele a un niño en este verano son unos días de playa o piscina bien protegidos del sol.
El asma infantil se ha duplicado en los últimos 20 años hasta convertirse en la actualidad en la enfermedad más frecuente en la infancia, que afecta entre el 8 y el 12% de los niños.


