
Hace unas semanas hablamos del concepto de violencia obstétrica y resultó un tema que, sin duda, despertó un amplio debate.
Os prometí buscar un formulario que había encontrado en el que se detallaba lo que se puede considerar violencia obstétrica, motivo de queja recogido actualmente en la legislación de algunos países como Argentina.
Un parto asistido, aunque sea necesario aplicar medicación, forceps o hacer una cesárea o una episiotomía no tiene que ser agresivo ni suponer una mala praxis, pues pueden ser necesarios y hacerse con respeto. Sin embargo, cuando el trato a la parturienta es desconsiderado, agresivo o se le niegan derechos como la información o se le aplican técnicas no necesarias si podría serlo según el punto de vista que considera estas prácticas como una manera violenta de atender el parto.







