Nutrir el cerebro del bebé: las proteínas

El cerebro del bebé necesita nutrirse con proteínas para funcionar y crecer. Se trata de compuestos químicos orgánicos naturales que en el intestino se descomponen en sus compuestos más pequeños: los aminoácidos. Son los ladrillos con los que se construyen las células además de cumplir otras funciones vitales como son la regulación de las enzimas y el transporte de nutrientes.
Como hemos visto el cerebro del bebé crece rápidamente en sus primeros dos años de vida y luego, en la infancia, sigue aumentando de tamaño y de conexiones neuronales. En realidad, aunque en la adolescencia deja de crecer de tamaño nuestro cerebro sigue cambiando y desarrollándose durante toda nuestra vida, aunque la base inicial es de enorme importancia.
Con el cerebro aprendemos, sentimos, cuidamos de nuestro cuerpo de forma consciente e inconsciente, soñamos, vivimos. Es un órgano fascinante del que seguimos aprendiendo muchas cosas.








