Un estudio confirma que los hábitos familiares en la niñez producen trastornos alimentarios más adelante
Un estudio realizado por especialistas en trastornos del comportamiento alimentario (TAC) confirma que los hábitos familiares en la niñez se asocian con más casos de anorexia y bulimia después.
Entre las actitudes que favorecen la aparición de TAC se relacionan la obsesión anormal de muchos padres (más de las madres) por la comida. También influyen aquellas preocupadas por la dieta o la silueta de sus hijas.
Otro aspecto que incidió en el estudio es utilizar los alimentos como premio o castigo “Si haces esto, te doy helado” “o te comes esto o no hay tele”. Según los investigadores el chantaje usando los alimentos impide la formación de un adecuado autocontrol de la comida en el niño. Igualmente los progenitores estrictos que prohíben comer ciertas clases de comida (luego los hijos se darán atracones de ello) se asocian con TAC.


