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Ojalá no tengáis que hacerlo nunca, pero siempre es bueno estar prevenido. La forma en que actuéis puede ser clave en ese momento, por eso os contamos cómo actuar en caso de ahogamiento de un niño.

Los meses de verano son cuando se producen la mayoría de los ahogamientos. Nos descuidamos un segundo y ¡zas!, el niño ya está en el agua. Suele producirse por una distracción involuntaria, muy breve, pero seguro que alguna vez os habréis llevado un buen susto, con vuestros peques u ajenos. Se nos detiene el corazón por unos segundos, empezamos a temblar pensando lo que podría haber sucedido.

Los ahogamientos son silenciosos, por tanto no le quites ojo a los niños en la piscina ni por un segundo, aunque estén con manguitos, flotador o cualquier elemento que consideréis seguro. Podrían habérselo quitado, pinchado o haberse desabrochado.

Aún así, por mil ojos que pongamos sobre ellos, los accidentes ocurren. Y cuando ocurren conviene estar preparados para actuar de la forma adecuada para atender al pequeño.

Un niño que cae al agua y no sabe nadar, respirará debajo del agua provocando que se produzca el ahogamiento, es decir una asfixia por la penetración del líquido en las vías respiratorias.

Debemos mantener la calma. Sé que es fácil decirlo, pero que en ese momento no podemos controlar los nervios. Es importante no entrar en pánico para hacer lo correcto sin demoras.

  • Lo primero que tenemos que hacer, lógicamente, es rescatar al niño del agua inmediatamente. Depende del tiempo que haya estado debajo del agua será la gravedad de su estado. Puede costarle respirar, tener tos o vómitos, puede tener la piel azulada especialmente alrededor de la boca, estar agitado o muy adormilado.
  • Si está consciente y respira, debemos tumbarlo de lado en el suelo. De esta forma, saldrá el agua que ha tragado al toser o vomitar impidiendo que las vías respiratorias puedan volver a obstruirse.
  • Llamar al servicio de urgencias 112. Si no hay otra persona que pueda hacerlo, no interrumpas las maniobras de reanimación por más de un minuto.

Os dejo el vídeo de la Confederación Española de Policía que explica muy bien cómo hacer una reanimación cardiopulmonar básica tanto a lactantes como a niños. En lactantes, hasta el año de edad y en niños de 1 a 12-14 años, ya que hay una variación en la forma de hacer la maniobra.

Como os dije antes, espero que nunca tengáis que ponerlo en práctica, pero los padres tenemos la obligación de tener nociones mínimas de primeros auxilios pues podemos llegar a salvar la vida de nuestros hijos en caso de accidentes.

Más información | Salva una vida
En Bebés y más | Primeros auxilios: reanimación cardiopulmonar a un bebé (I) y (II)

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