Cuidados del recién nacido: el baño antes de la caída del cordón umbilical

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Higiene cordon umbilical

La manera de bañar a un bebé antes de la caída del cordón es distinta a como lo hacemos después. La razón es que, para evitar posibles infecciones y que el ombligo se mantenga lo más seco posible para su correcta cicatrización, no conviene sumergir el cuerpo del bebé en el agua. Antes de la caída del cordón umbilical es preferible no bañar al bebé por inmersión.

Podemos colocar al bebé en la bañerita con un poco de agua con jabón para bebés en el fondo, y mediante una esponja limpia ir lavando al recién nacido por partes, dejando los genitales para el final. El cordón tiene que limpiarse y curarse específicamente, por lo que no es necesario insistir en él durante el baño, pero no sucede nada si se moja y después lo secamos concienzudamente.

También hay quien prefiere bañar al bebé “en seco” (“el lavado del gato”), sobre una superficie seca (cambiador, cama…) y con un paño húmedo realizar una limpieza del cuerpo del bebé. Si usamos esponja en este caso, debería estar muy poco empapada si no queremos que gotee.

Además hay especialistas que no desaconsejan el baño del bebé sumergiendo el cuerpo en el agua, siempre que sea un baño corto y por supuesto después sequemos bien el cordón.

De todas formas, el baño por inmersión, del que hablaremos ampliamente en esta serie de cuidados del recién nacido, se puede retrasar hasta dos o tres días después de la caída del cordón, cuando el ombligo ya no presenta sangrado leve ni secreción alguna y el riesgo de infección se reduce considerablemente.

Consejos para el baño del recién nacido: primeros días

En cualquier caso, lavemos al bebé como lo lavemos, éstos son los consejos comunes. Empezando por que la inseguridad lógica de los primerizos desaparecerá enseguida si nos organizamos con tranquilidad y afrontamos este momento como uno más de cercanía y apego al bebé:

  • La temperatura del agua ha de ser la adecuada, entre 34-37 grados centígrados. Podemos comprobar que no queme ni esté fría introduciendo la parte interna de nuestra muñeca, el dorso de la mano o el codo si no tenemos termómetro de baño.
  • También hemos de cuidar la temperatura ambiente, que debe ser de 22 a 25 grados centígrados, y evitar las corrientes de aire.
  • Debemos tener todo lo necesario para el baño preparado a nuestro alcance: esponja, toalla, jabón, ropa, cepillo…
  • No podemos dejar solo al bebé ni un momento.
  • Los jabones y el champú deben ser neutros y poco perfumados, pero podríamos bañar al bebé sólo con agua, especialmente en bebés con tan pocos días de vida.
  • Conviene que la esponja sea natural y especial para bebés.
  • Se desnuda al bebé y se le limpia la zona del pañal antes de introducirlo en la bañera.
  • Los primeros días no conviene bañar al bebé en una bañera grande, además de difícil resulta peligroso.
  • La bañera o la superficie donde lo vayamos a asear han de estar limpias.
  • Se ha de sujetar firmemente al bebé, al tiempo que con delicadeza.
  • La mejor postura para bañar al bebé si lo realiza una sola persona es mantener con un brazo su espalda de manera que el bebé apoye su cabeza en el antebrazo, sosteniéndole por la axila y hombro; así nos queda libre la otra mano y el bebé está semiincorporado.
  • El orden a seguir para el lavado es de arriba hacia abajo, empezando por la cabeza y acabando por los genitales.
  • Los ojos, la nariz y los oídos se tienen su propio proceso de limpieza, por lo que no hay que insistir en ellos.
  • No hay que lavar ni mojar especialmente el cordón, tampoco frotarlo.
  • Si le hablamos durante el baño, el bebé estará más tranquilo al escuchar nuestra voz.
  • Después del baño hay que secar muy bien todo el cuerpo del bebé, especialmente entre los pliegues y la zona del cordón, sin frotar. El secado de la delicada zona del cordón se realiza mediante toquecitos suaves.
  • Para el secado podemos usar dos toallas de algodón, una más grande para el cuerpo y una pequeña para la cabecita y zonas sensibles.
  • Recordamos los consejos para vestir al bebé recién nacido, pues es el siguiente paso tras el baño, antes de que el bebé se enfríe.
  • Aprovechemos la hora del baño para revisar a al bebé para descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas que de otro modo quedan más ocultos.
  • Pero sobre todo aprovechemos la hora del baño para disfrutar de él y que nos sienta cerca.
  • La mayoría de los bebés afrontan esta nueva experiencia de recién nacidos con gusto, pero no hay que desanimarse si el bebé llora en los primeros baños, ya que es lógico que le asuste lo desconocido. Pronto se acostumbrará y lo disfrutará como nosotros.

Finalmente, señalamos que el baño antes de la caída del cordón umbilical es un momento muy especial de contacto entre los padres y el bebé estos primeros días de vida del pequeño, por lo que tomárselo relajadamente y disfrutar del momento es muy aconsejable. Por supuesto, también preparar la cámara de fotos para hacerlo más inolvidable si cabe.

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