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Todos hemos oído y leído, porque se dan casi cada mes, noticias en las que una mujer da a luz en medio de la calle, en su coche o en su casa cuando su intención era parir en un hospital.

En esos casos no suele haber profesionales sanitarios a mano y tienen que ayudar los que están alrededor, que normalmente hacen lo que buenamente pueden y ya está.

Por suerte el parto es un proceso fisiológico que suele acabar bien en la mayor parte de las ocasiones y mejor aún si la gente interviene poco. Sin embargo hay algunas cosas que pueden hacerse y otras que mejor no hacer en un parto y por eso podría ser útil tener unas nociones por si un día vas por la calle y te encuentras a una mujer de parto o si eres tú la que va a dar a luz, o si eres el papá, o… por eso os traemos hoy un manual de instrucciones básicas para un parto de emergencia.

El manual ha sido creado por la gente de el parto es nuestro y nos ha parecido tan interesante que hemos recopilado los puntos que ellas han tratado.

  • Olvida todo lo que has visto en el cine y en la tele: esto es un parto de verdad y la mayoría de lo que has visto en la tele es poco cierto.
  • Relájate y disfruta de lo que la naturaleza te está regalando: si un parto viene así, tan rápido, suele ser porque la madre dilata sin apenas problemas y el parto suele ir igual de bien.
  • Dispersa a la “multitud”: un parto en la calle equivale a un montón de gente queriendo ver, queriendo ayudar y diciendo cada uno la suya. Igual que en los partos hospitalarios se aboga por dejar a la mujer embarazada lo más tranquila posible, habría que intentar que aquí sucediera lo mismo.
  • No hagas que la parturienta se tumbe de espaldas: es una de las cosas que se ven en las películas, la embarazada tumbada y todos a esperar que el bebé asome con toallas limpias, sin embargo hacer que se tumbe sólo ayuda a complicar el parto. Lo ideal es aprovechar la fuerza de la gravedad dejando que la embarazada adopte la posición que más le convenga (que casi seguro no será tumbada).
  • Limítate a observar: cuando el que atiende no sabe qué hacer lo mejor es no hacer nada. De hecho cuando el que atiende sabe qué hacer, si todo va bien, lo mejor es también no hacer nada.
  • Coger al recién nacido y ponerlo sobre el pecho desnudo de la madre en cuanto salga: la mamá se abre la camisa y entonces sí puede tumbarse si así lo desea, con su bebé en su pecho.
  • Taparlos con mantas o prendas cálidas si es preciso: según la estación del año en la que estemos puede ser necesario tapar a la madre (y así tapas también al bebé). Por suerte, el pecho de la madre cambia de temperatura en función de lo que necesita el bebé y por eso no hay que tratar de taparle de manera individual.
  • No cortar el cordón umbilical ni atarlo: esto también se hace mucho en las películas y se hace además a la velocidad del rayo. No es necesario hacerlo y de hecho es mejor no hacerlo porque así el cordón sigue llevando sangre al bebé y le sigue aportando oxígeno y nutrientes mientras el bebé empieza a respirar por sí mismo. Después de un rato el cordón deja de latir y es entonces cuando puede cortarse tranquilamente.
  • Felicitar a la madre: un poco de aliento nunca viene mal, así que si no sale de ti porque estás de los nervios, acuérdate de este consejo: felicita a la madre por el precioso bebé que acaba de dar a luz en circunstancias poco habituales y por lo bien que lo ha hecho.
  • Evita que los profesionales sanitarios separen a la madre y al hijo: si todo está bien y el bebé está tranquilo en el pecho de la madre o incluso está mamando, no debería ser separado del pecho de su madre. Esto no quiere decir que no puedan acercarse a mirar/observar/preguntar ni que no puedan atender al bebé en caso de que haya alguna complicación.
  • Cede el protagonismo a la madre: cuando la gente te pregunte y cuando la prensa quiera mostrarte como un héroe/heroína que ayudó a salvar la vida de un bebé sé honesto/a y explica que realmente no hiciste nada, porque fue la madre la que lo hizo todo. Normalmente se le adjudica el valor de lo sucedido al policía que pasaba por ahí, al equipo de emergencias o a la vecina que tenía manos de comadrona y la realidad es que en la mayoría de las ocasiones las mujeres no necesitan a nadie a su lado para dar a luz.

Recuerdo mis épocas trabajando en el servicio de emergencias extrahospitalarias y siempre tenía la inquietud de qué hacer si me encontraba con una mujer a punto de dar a luz. Por suerte nunca me vi en esas lides, porque probablemente habría tratado de hacer algo. Ahora, si me encuentro con algo así ya sé que lo ideal es no hacer nada que no sea necesario (y casi nada es necesario más allá de dar apoyo a la mujer que va a dar a luz).

Vía | El parto es nuestro
Foto | Greensuitcase
En Bebés y más | Una mujer da a luz a su bebé mientras conducía, ¿Cuánto duró tu parto?, Una mujer da a luz frente al portal de su casa

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