Muchas madres nos obsesionamos con el crecimiento del recién nacido durante las primeras semanas. ¿Le alcanzará con mi leche? ¿Se quedará con hambre?, nos preguntamos.
Según un estudio es mejor que dejemos de preocuparnos, ya que incluso una alimentación no demasiado abundante es preferible para la futura salud del niño que una alimentación enriquecida con leche de fórmula. Lo abundante no quiere decir necesariamente saludable.
Por eso, una vez más se defiende la lactancia materna como la mejor forma de alimentar al recién nacido en calidad y en cantidad, ya que la medida de leche que el pecho produce y el bebé toma es la adecuada a su demanda y relativamente escasa, lo cual es bueno.
Incluso, según el estudio del Institute of Child Health en Londres y aunque parezca una contradicción, una nutrición baja en los primeros días de vida es más saludable y vuelve a los niños menos propensos a desarrollar enfermedades como diabetes en la adolescencia.
Por supuesto, no quiere decir que los padres debamos restringir la dieta del bebé ni mucho menos, pero naturalmente la leche materna no es justamente demasiado abundante durante los primeros días después del parto hasta que se produce la subida de la leche.
Al igual que sucede a lo largo de toda la vida, lo saludable no está en lo poco ni en lo mucho que comamos, sino en la justa medida.
Vía | Bloggingbaby
Más información | BBC News



Yo estoy de acuerdo con todos los beneficios de la leche materna, pero hay algunos casos como por ejemplo el mio, en el que mi hijo llego a los 6 meses con pura leche materna y tambien con anemia, no se el motivo, en mi caso debi alternar la leche de formula, con la materna, luego de los 6 meses no quiso otra leche ni tampoco queria comer, asi que tuve que hacer hasta lo imposible por sacarlo adelante, gracias a Dios ahora tiene 2 años y esta sano y bueno, ahora estoy esperando otro y no voy a cometer el mismo error