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Ahinara, de seis años, superó un tumor cerebral en plena pandemia de coronavirus gracias a la terapia de protones

Ahinara, de seis años, superó un tumor cerebral en plena pandemia de coronavirus gracias a la terapia de protones
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Ahinara sufría un tipo de sarcoma cerebral frecuente en su país de origen, Ecuador. Desde allí llegó a España el 2 de marzo para ser tratada con la terapia de protones en la Clínica Universitaria de Navarra (CUN) en Madrid, algo que ha sido posible en plena pandemia de la Covid-19.

Ayer, tras 30 sesiones, tocaba la campana del servicio de Oncología Radioterápica de la CUN para celebrar que su tumor había desaparecido de su pequeño cerebro. Sin duda alguna, una noticia increíble que nos alegra a todos, ya que no solo la pequeña está mejor sino que además esta terapia abre una esperanza real a tratar eficazmente ciertos tipos de cáncer en niños y adultos.

Qué es la protonterapia

Según explica el doctor Felipe Calvo Manuel, codirector del Departamento de Oncología Radioterápica de la CUN, "la terapia con protones es la radioterapia externa más precisa que protege al máximo el tejido sano porque no los expone innecesariamente a la radiación".

Ese es el tratamiento que recibió Ahinara y que ha logrado borrar su tumor cerebral en solo 30 sesiones que no superan el minuto de irradiación. Por eso, la doctora Elena Panizo, especialista en Oncohematología Pediátrica en la CUN, explica que no ha sufrido ningún efecto secundario.

La razón radica en que la protonterapia minimiza el daño en los órganos y estructuras vecinas sanas que rodean el tumor, ofreciendo una distribución más eficaz de la energía que los fotones, de manera que permite dirigir dosis más elevadas a la zona del tumor sin incrementar las dosis en otras zonas, minimizando el daño que la radioterapia puede producir en tejidos sanos o muy sensibles, o en tejidos en crecimiento, como en el caso de los niños.

Según vaticina la Clínica, desplazará a la radioterapia clásica con fotones, por su menor toxicidad y su alta precisión. Más de 140.000 pacientes han sido ya tratados con esta terapia en todo el mundo. Proporciona resultados muy prometedores con mínimos efectos secundarios en tumores pediátricos, melanoma ocular, en tumores de la base del cráneo, cerebrales, de cabeza y cuello, linfomas y los sarcomas espinales y peritoneales.

Además, se está investigando para ampliar sus indicaciones a otro tipo de tumores como mama, pulmón, hígado, próstata y ginecológicos.

La protonterapia es una buena opción en casos como el de Ahinara. Junto a ella, ocho niños también han empezado su tratamiento en mitad de la crisis, a los que se suman 22 adultos. El doctor Calvo explica que aunque el cáncer de cada uno de ellos es diferente, predominan los del sistema nervioso central:

"Lo que tienen en común es la necesidad un arma terapéutica tan minuciosa capaz de eliminar el tumor escondido al bisturí quirúrgico sin dañar los tejidos y órganos aledaños. Hay que ver los protones como una medicina más, un tipo de radioterapia exacta que aporta muchas ventajas".

Ahinara y su final feliz

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Para los especialistas dela CUN, Ahinara es muy especial, "no sólo porque ha sido la primera niña que ha terminado el tratamiento con protonterapia, sino porque nos transmite su alegría cada mañana y todo el equipo de la Unidad de Protones la adora".

A sus seis años, Ahinara fue diagnosticada de un tumor cerebral. Tras confirmarse el diagnóstico y la malignidad del...

Publicada por Clínica Universidad de Navarra en Jueves, 2 de julio de 2020

La pequeña de seis años cruzó el Atlántico con su familia desde Babahoyo, región de Ecuador donde viven, gracias a Teletón, una Fundación que facilita financiación para el tratamiento a pacientes que no pueden costeárselo.

Su camino no ha sido fácil. Cuando la familia aún no había asimilado el terrible diagnóstico, llegó el Covid-19 a Ecuador y, temiendo el cierre de las fronteras, la familia precipitó su salida del país, rumbo a la Clínica en busca de un tratamiento.

Su primera escala fue Pamplona y de ahí a Madrid. Victoriano Iglesias, padre de Ahinara, explica que la mala noticia de que sufría un tumor cerebral llegó en el mes de noviembre. En Ecuador, el primer paso fue la cirugía de carácter urgente para extirparlo, aunque al ser un tumor maligno "nos comentaron que la cirugía no resultaba suficiente y que había que continuar con otros tratamientos".

El padre de Ahinara explica que "cientos de personas, allá en nuestro país, se volcaron en el caso de Ahinara y organizaron sorteos, tómbolas, eventos... para ayudarnos".

Pero también cuando llegaron aquí. La coordinación y el trabajo que realizan diferentes organismos sin ánimo de lucro se refleja en el caso de Ahinara: la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) le gestionó una vivienda para Ahinara y su familia en Madrid durante el tratamiento y el taxista Rafael Ferrándiz, al conocer su situación y, de forma desinteresada, se ofreció para realizar de forma segura los traslados de la niña y su familia.

Ayer al fin la pequeña fue dada de alta en el Servicio de Oncología de la CUN de Madrid, pero aún tendrá que regresar a Pamplona para recibir algunas sesiones de 'quimio', tal y como explica la doctora Calvo: "Se trata de la última parte del tratamiento, para consolidar los resultados de la protonterapia".

Todos destacan la valentía de la niña y su carácter alegre que ha contagiado a todos los especialistas. Unido al vínculo inseparable con su hermana Anahel, ha sido la alegría que ha mantenido, y mantendrá, reconfortada a su familia. De hecho, su padre Victoriano añade:

"Es maravilloso ver desde fuera cómo tratan a mi hija, cómo ella se siente en familia y ha llegado a querer a cada doctor y profesional que ha estado con ella".

Puedes ver su historia completa y conocerla a ella y a su familia, en este documental realizado por la CUN "para trasladar un mensaje de esperanza a las familias que atraviesan por esta situación".

Vía | Clínica Universidad de Navarra

Fotos | Captura pantalla documental

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