Nueve normas sociales básicas que debemos enseñar a los niños y cómo hacerlo

Las normas sociales son un conjunto de reglas que rigen los comportamientos y conductas de las personas que vivimos en sociedad, con el fin de garantizar una convivencia pacífica y respetuosa.

Saludar al llegar a un sitio, pedir las cosas por favor, ser agradecidos o respetar a los demás son solo algunas de estas normas básicas que debemos enseñar a los niños desde temprana edad.

Y es que es importante recalcar que los niños no nacen con las normas sociales aprendidas, y tampoco van a saber actuar con responsabilidad, respeto y educación simplemente por pedirles que se "porten bien".

Te explicamos qué reglas sociales básicas deben aprender los niños desde pequeños y cómo enseñárselas.

Saludar y despedirse

  • Saludar cuando vemos a alguien. Pero, ¡ojo! Enseñar a saludar no significa obligar al niño a besar o a abrazar a los demás en contra de su voluntad.
  • Despedirse correctamente cuando abandona un lugar.
  • Dar los buenos días o buenas tardes de manera formal, cuando nos presentan a alguien, atendemos una llamada de teléfono, llegamos a un sitio nuevo, nos dirigimos a una persona...

Pedir las cosas "por favor"

Pedir las cosas "por favor" no solo es una manera cortés de solicitar algo, sino que ayuda a conectar con la otra persona, y le expresa respeto, consideración y reconocimiento por su esfuerzo.

Dar las gracias

Dar las gracias implica reconocer la bondad, la predisposición o la actuación de una persona. Se trata de una palabra sencilla, pero cuyo potente significado nos acerca a los demás y genera emociones positivas, tanto en el otro como en nosotros mismos.

Igualmente, es bueno enseñar a los niños a valorar y agradecer lo que tienen, así como a reconocer que las cosas no se consiguen por arte de magia, sino que implican esfuerzo, trabajo y constancia.

Disculparse

Pedir perdón cuando hemos cometido un error, o cuando las consecuencias de nuestros actos afectan a otros física o emocionalmente, nos ayuda a crecer y mejorar como personas.

Pero al igual que debemos enseñar a los niños a disculparse, también es bueno enseñarles a aceptar el perdón de los demás y no guardar rencor en nuestro corazón.

No gritar cuando habla

Es muy habitual que los niños griten, no solo a la hora de expresar sus emociones, sino como una forma de hacerse notar o incluso cuando hablan y se relacionan con los demás.

Sin embargo, esta forma de comunicarse resulta especialmente molesta, por lo que es importante enseñar a los niños a hablar en un tono de voz calmado y relajado, evitando subir el volumen de voz.

Esperar el turno para hablar

Interrumpir las conversaciones es un comportamiento muy normal en los niños. Su naturaleza impulsiva y espontánea, su sentido de la inmediatez (cuando tienen algo que contarnos quieren hacerlo ya) y su falta de adquisición de las normas sociales, hace que no sean capaces de entender que lo que están haciendo no es correcto.

Por eso, entre las normas básicas que debemos enseñarles en lo relativo a este aspecto, destacan las siguientes:

  • Escuchar a los demás cuando están hablando y no cortar ni interrumpir su discurso.
  • Mirar a los ojos al interlocutor y poner toda nuestra atención en lo que nos está contando.
  • Responderle cuando corresponda.

Respetar a los demás

Los niños deben cultivar la empatía, así como el amor y respeto hacia los demás desde su más tierna infancia. Los padres hemos de inculcar y fomentar todo tipo de conductas respetuosas en nuestros hijos, primero mediante el ejemplo, y después ayudándoles a reconocer y gestionar sus emociones y las de las personas con quienes se relacionan.

En este sentido, son muchas las normas sociales que deben aprender relacionadas con el respeto al prójimo. Estas son solo algunas:

Respetar las pertenencias de los demás

Si bien esta premisa debería ir englobada en el respeto general hacia la otra persona, creemos más oportuno hablar de ello de manera independiente, pues respetar las pertenencias de los otros es una de las normas sociales más difíciles de asimilar, especialmente a temprana edad.

Aunque cuando un niño pequeño quita a otro sus juguetes no lo hace con mala intención, es necesario enseñarles desde el principio a respetar las pertenencias de los demás, tomar las cosas prestadas siempre con permiso,  tratarlas bien mientras las tengamos y devolverlas a su dueño cuando corresponda.

Igualmente, también debemos enseñarles a respetar los espacios públicos, como columpios, farolas, bancos, fachadas... así como a cuidar de la naturaleza y el resto de seres vivos.

Ayudar a quien lo necesite

Crecer preocupados por los demás no solo es una cuestión de empatía y bondad, sino una cualidad que permite a las personas ser más felices y triunfar en la vida, ser mejores líderes, adaptarse a las dificultades que surjan y resolver conflictos de forma positiva.

Niños y adultos podemos facilitar la vida de las personas que nos rodean con pequeños gestos cotidianos que para el otro llegan a marcar una gran diferencia. He aquí algunos ejemplos:

  • Ceder un asiento en el transporte público.
  • Ceder el paso.
  • Compartir.
  • Hacer donaciones cuando podamos.
  • Interesarnos por cómo se encuentra alguien, escucharle si tiene un problema, ayudar a alguien que se ha caído, cooperar para facilitar el trabajo a otras personas, prestar nuestra ayuda a quien lo necesite...

Cómo enseñar a los niños las normas sociales

Para empezar, y tal y como comentábamos al inicio, lo primero y más importante es dar ejemplo. Los padres somos el espejo en el que nuestros hijos se miran, por lo que si nosotros actuamos con respeto y cumplimos estas normas sociales básicas, poco a poco ellos también las irán interiorizando y poniendo en práctica.

Pero no olvidemos que aprender las normas sociales implica tiempo y madurez. El aprendizaje del niño es un proceso evolutivo que requiere de nuestro acompañamiento respetuoso.

Ni que decir tiene que los premios, castigos, gritos, amenazas o chantajes deben quedar totalmente desterrados a la hora de educar a un niño. Si queremos que nuestro hijo aprenda a ser cortés, educado y respetuoso con los demás, primero tenemos que serlo nosotros con él.

Los niños están preparados para aprender desde que nacen, aunque no será hasta el momento en que empiezan a entender que hay otras personas, además de ellos mismos y las figuras de apego, cuando comienzan a asimilar las normas sociales.

Os dejamos algunos consejos que pueden ayudaros a trabajar desde casa las normas sociales:

- Anima a tu hijo a hacer cosas buenas por los demás y después reflexionad juntos acerca de lo que sentimos cuando obramos con responsabilidad.

- Cuando cedamos el paso o recojamos un papel que otro tiró en el parque, le explicaremos a nuestro hijo el motivo por el que lo hacemos. Los ejemplos son muchos, y seguro que podéis encontrarlos en vuestras vivencias cotidianas.

- 'Perdón', 'gracias' y 'por favor' son tres palabras que nunca deben faltar en nuestro día a día, muy especialmente en nuestra relación con los hijos. Disculparnos antes ellos cuando nos equivocamos, agradecer su contribución y la de otros miembros de la familia y pedir las cosas por favor les permitirá integrar estas normas sociales básicas en sus rutinas cotidianas.

- Hablad abiertamente en familia de las cualidades positivas de las personas que os rodean, como la valentía, la generosidad, la compasión, la humildad, la honestidad o la amabilidad, entre otras. Esto permitirá a los niños identificarlas, reconocerlas en los demás y en ellos mismos y valorarlas también.

- Hacer debates en familia sobre temas de actualidad o reflexionar acerca de algún acontecimiento que os preocupe, no solo ayuda a los niños a exteriorizar sus emociones, sino que le permite entrenar aspectos básicos de la comunicación interpersonal, como el respeto al turno de palabra y la escucha activa.

- Podemos apoyarnos en cuentos, películas o dibujos animados que narren situaciones en las que las personas se comportan con honestidad y respeto. Este tipo de recursos son un excelente refuerzo, pues transmiten la idea de que las acciones buenas siempre tienen consecuencias y las malas hacen daño incluso al que las realiza.

- Los juegos de roles y juegos con muñecas son otro recurso fabuloso para enseñarles a los niños conducta apropiadas para moverse en sociedad, además de practicar habilidades como la empatía, tolerancia o el respecto; beneficios todos ellos demostrados por la neurociencia.



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