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Cinco mitos (y una verdad) sobre el sexo durante el embarazo
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Cinco mitos (y una verdad) sobre el sexo durante el embarazo

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¿Le haremos daño? ¿Es cierto que las mujeres pierden el deseo? El sexo durante el embarazo está rodeado de mitos que en muchas ocasiones nos llevan a hacer (y a no hacer) determinadas cosas. Desmontamos los mitos más habituales y te contamos algo que sí que es cierto.

Le vamos a hacer daño al bebé

No, el sexo no está en absoluto contraindicado en el embarazo, y no, no hay posibilidades de hacerle daño al bebé.

¿Cuándo no mantener relaciones sexuales durante el embarazo? Cuando estemos ante un embarazo de riesgo, si ha habido abortos espontáneos previos, si presentados pérdida de líquido o sangrados sobre los que no se tiene claro el motivo.

Salvo estas situaciones y evidentemente siempre y cuando nuestro médico no nos indique lo contrario, no hay que preocuparse: no le vamos a hacer daño al bebé, así que tranquilidad.

Durante el coito el pene nunca llega a tocar al bebé, le separan el cuello del útero, el tapón mucoso,la bolsa, el líquido… Incluso aunque estemos hablando de un pene especialmente grande nunca llegará al bebé. Este es uno de los mitos más grandes, nunca mejor dicho, más extendidos y que más preocupa, pero ya sabéis: no pasa nada.

Las embarazadas no tienen apetito sexual

En contra de lo que muchos creen el deseo sexual no necesariamente desciende durante el embarazo.

Es cierto que determinadas hormonas pueden hacer que descienda, pero tenemos que tener en cuenta que las hormonas modulan, claro está, pero no determinan sí o sí. Además, depende mucho de cada mujer.

Si teníamos una vida sexual satisfactoria, si entendemos que el sexo es una forma de intimidad (no solo coito)… estaremos “más despiertos” al sexo y por tanto tendremos más ganas, con independencia al bombardeo hormonal.

Es habitual que se produzcan oscilaciones durante el propio embarazo: no tiene nada que ver un primer trimestre, con las habituales náuseas, el malestar, que el segundo en el que estamos estupendas y encima aún sin la incómoda barrrigota del tercero.

El embarazo no solo no implica un descenso en el deseo (que hay casos, por supuesto), sino que de hecho hay mujeres que experimentan un subidón notable de su libido:

  • Determinadas hormonas pueden hacer que estemos más rumbosas.

  • El aumento del volumen de sangre hace que los genitales femeninos estén más irrigados, como más hinchados, y por tanto más sensibles.

  • El aumento del flujo vaginal hace que muchas mujeres encuentren especialmente satisfactorio el sexo en esta etapa.

Sexo y embarazo mitos

No es recomendable el sexo anal durante el embarazo

Durante mucho tiempo se ha insistido en que las embarazadas han de evitar el sexo anal. Sin embargo nos encontramos ante una práctica que, salvo complicaciones e indicación médica concreta, no conlleva mayor problema. Eso sí, con algunas salvedades y cuidados.

  • Debemos evitarlo, o practicarlo con cuidado, en caso de presentar hemorroides, cosa bastante frecuente en el embarazo.

  • Debemos evitar pasar de la penetración anal a la vaginal, ya que esto podría causar infecciones. Cambiar de preservativo, un baño… son algunas de las cosas que podemos hacer en estos casos.

El embarazo nos protege de enfermedades de transmisión sexual.

Estando embarazadas lo que no podemos es quedarnos embarazadas de nuevo, pero no, no nos libra ni nos hace inmunes a las enfermedades de transmisión sexual.

El contagio puede afectarnos a nosotras y al bebé (durante el embarazo o en el parto): el tapón mucoso evita el acceso de determinados patógenos al bebé, pero eso no significa que estemos protegidas ante ETS.

De manera que si vamos a tener relaciones sexuales con otras personas, o si nuestra pareja las ha tenido tras el embarazo, el uso del preservativo es absolutamente imprescindible.

El sexo puede desencadenar el parto, un aborto o un parto prematuro

Practicar sexo en las primeras etapas del embarazo no conlleva riesgo de pérdida. Los abortos espontáneos tempranos suelen estar relacionados con complicaciones o alteraciones cromosómicas.

En cuanto a la inducción del parto, tradicionalmente se ha relacionado la práctica de sexo en las etapas finales con ello, sin embargo también hay estudios que indican lo contrario.

Lo que sí sabemos es que el esperma contiene prostaglandina, habitualmente usada para inducir el parto. Así que podríamos decir que es el esperma, y quizá no el sexo en sí, lo que podría favorecer la inducción del parto.

Un último apunte: al tener un orgasmo se producen contracciones en las paredes del útero, y se queda una sensación como “de rigidez” en la zona durante un breve espacio de tiempo. Pero estas contracciones son diferentes a las del parto, así que no debemos confundirlas ni preocuparnos.

Y ahora que hemos repasado los mitos, vamos con una verdad, una enorme: el sexo durante el embarazo tiene un montón de beneficios.

Beneficios sexo embarazo

Beneficios del sexo durante el embarazo

  • Refuerza el rol de mujer sexuada, no solo de futura madre, además favorece que sigamos activando roles de pareja, aumenta la autoestima, hace que asimilemos los cambios corporales de manera más positiva, y favorece con ello la transición a la sexualidad tras el parto.

  • El sexo puede aliviar el dolor y las molestias, es algo así como analgésico, tanto musculares como por ejemplo el dolor de cabeza.

  • El sexo implica cierto ejercicio físico, que ya de por sí es recomendable durante el embarazo. Además colateralmente tiene otra ventaja: durante el ejercicio se liberan endorfinas, la hormona de la felicidad, ¡qué más se puede pedir!

  • Durante el coito se mejora la circulación y ello favorece una mejor oxigenación del bebé. Así que no solo no le hacemos daño sino que además, puede que esté la mar de a gustito con ello.

  • Tener sexo en pareja, intimidad, afecto, siempre es positivo, y más en esta etapa tan especial y llena de cambios (presentes y futuros). Todo lo que sea favorecer la unión y la complicidad de los dos, bienvenido sea.

Extra final: el sexo no es solo penetración, de manera que aun en casos en los que el coito está contraindicado, existe todo un abanico de posibilidades maravillosas que podemos poner en práctica en pareja. ¡A disfrutar!

Fotos: Pixabay.com

En Bebés y más: El deseo sexual del padre durante el embarazo

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