11 claves sobre las sillas de coche para viajar seguros con niños

En verano aumenta la frecuencia de los desplazamientos por carretera, y con ello el riesgo de accidentes. Nada ni nadie nos puede librar de sufrir un percance con el coche, pero en nuestras manos está proteger de la mejor manera posible a quienes más queremos.

Por eso, hoy queremos repasar las medidas básicas de seguridad que debemos tomar a la hora de utilizar correctamente los sistemas de retención infantil. Porque usar sillas homologadas no es el único requisito para que nuestros hijos viajen seguros.

Utiliza sillas homologadas al peso y talla del niño

A la hora de viajar con niños por carretera es imprescindible hacerlo en sistemas de retención infantil (SRI) homologados y adecuados al peso y talla del menor. Para ello, deberemos fijarnos en la etiqueta del fabricante que nos indicará la normativa de homologación del dispositivo (ECE R44/04, o ECE R129 también conocida como i-Size) y los kilos y altura para los que ha sido diseñado.

Los niños jamás deben viajar en sillas no homologadas por alguna de las dos normativas vigentes, ni hacerlo en un dispositivo en donde no se respeten los límites de peso y altura indicados por el fabricante.

Ni qué decir tiene que prescindir de SRI, viajar en brazos de un adulto, no utilizar el cinturón de seguridad, o usarlo pero sin haber alcanzado la estatura suficiente, pone en gravísimo peligro la vida del niño, aparte de estar penado por la ley.

Los niños con menos de 135 cm de altura, deben viajar siempre en un SRI

El Reglamento General de Circulación de la DGT que regula el uso de los SRI y del cinturón de seguridad, establece que todos los ocupantes cuya estatura sea igual o inferior a 135 cm de altura deben utilizar un sistema de retención adaptado a su peso y talla, aunque recomiendan prolongar su uso hasta que el niño alcance el 150 cm.

En cualquier caso, si tenemos dudas sobre si nuestro hijo puede usar ya el cinturón de seguridad que usamos los adultos, la DGT aconseja fijarse en cómo queda la banda que pasa por el hombro. Si esta toca el cuello o pasa bajo el mentón, el niño debe seguir utilizando un SRI.

Viajar a contramarcha es más seguro

Según los estudios, viajar a contramarcha es hasta cinco veces más seguro que hacerlo de frente a la carretera. La DGT y expertos en seguridad vial, bomberos e incluso la Academia Americana de Pediatría recomiendan que los niños viajen así el mayor tiempo posible, pero como mínimo hasta los cuatro años.

Todos los padres deberíamos conocer tres datos muy importantes de las sillas a contramarcha:

Es importante derribar los falsos mitos que circulan en torno a este tipo de dispositivos de seguridad infantil, e informarse con vendedores especializados acerca del modelo de silla que mejor nos convenga, atendiendo a las características físicas del niño y nuestro tipo de coche.

No utilices sillas de segunda mano

Es importante saber que las sillas tiene fecha de caducidad. También envejecen y se deterioran con el paso del tiempo, por lo que no se recomienda comprar o heredar sillas de segunda mano, especialmente si desconocemos su procedencia o no tenemos claro cómo ha sido utilizada y conservada.

Fundación Mapfre advierte de que el uso de SRI envejecidos o dañados no protegen de la misma manera al niño, pudiéndose romper debido a la desaceleración sufrida en un accidente.

Igualmente, si sufriéramos algún percance con un vehículo con sillas instaladas, es recomendable sustituirlas o consultar con un profesional especializado, por si hubieran sufrido algún daño que comprometa la seguridad futura del niño.

Asegúrate de que el SRI está correctamente instalado

Según algunos expertos, el 63% de los niños no viaja correctamente cuando va en coche debido a un mal uso de la sillita. Y es que de nada sirve tener una silla homologada en peso y altura, si no está correctamente anclada al vehículo, o si el cinturón de seguridad que la retiene no está bien tensado.

En este sentido, el sistema Isofix permite la instalación de la silla reduciendo los riesgos de errores en el montaje, sobre todo en momentos de grandes tensiones como en un frenazo o en un impacto.

Hace tiempo que los fabricantes de vehículos y de sistemas de retención infantil van incorporando este sistema en sus productos. Pero antes de comprar una silla conviene consultar si nuestro vehículo permite este sistema de sujeción. Si no es así, puedes hacer uso de los cinturones de seguridad del vehículo, también muy fiables, pero que requieren una mayor atención en su montaje.

El asiento central trasero, el más seguro

Los SRI se colocarán siempre en los asientos traseros salvo en las siguientes excepeciones:

  • En los coches biplaza donde no hay asientos traseros
  • Cuando todos los asientos traseros estén ya ocupados por otros menores de las mismas características
  • Cuando no sea posible instalar en los asientos traseros todos los sistemas de retención infantil

En caso de darse alguna circunstancia que nos oblige a instalar un SRI a contramarcha en el asiento del copiloto, debemos asegurarnos de desactivar el airbag.

Según los expertos, si el coche cuenta con tres plazas traseras con Isofix, la más segura para colocar el SRI es la plaza central, pues es el lugar más alejado de posibles zonas de impacto. Pero si la plaza trasera no cuenta con Isofix, o el coche solo dispone de dos plazas, es preferible elegir el lado derecho antes que el izquierdo.

Comprueba anclajes, tirantes y tensión

Cuando sientes a tu hijo en su sillita comprueba los anclajes de la misma, y revisa que los tirantes del arnés no estén retorcidos y tengan la tensión justa, de manera que no le aprieten pero tampoco queden tan flojos como para permitirle sacar los brazos y comprometer su seguridad.

Cinturón de seguridad bien colocado

Preferiblemente, cuando el niño haya alcanzado el 150 cm de altura ya podría viajar tan solo con el cinturón de seguridad que utilizamos los adultos, pero en este caso es importante tener en cuenta estos aspectos para un uso correcto:

  • La banda diagonal del cinturón ha de pasar por la clavícula, sobre el hombro y bien pegada al pecho, sin rozarle la cara o el cuello.

  • La banda ventral del cinturón ha de quedar lo más baja posible, sobre la cadera y muslos y nunca sobre el estómago.

  • El cinturón no debe estar retorcido.

  • No se debe poner nada debajo del cinturón con el fin de ir más cómodo.

  • El cinturón debe estar tenso y ajustarse correctamente al cuerpo.

  • Colocar el respaldo en posición vertical.

La cabeza del niño no debe sobresalir del respaldo de la silla

El SRI se debe adaptar al crecimiento progresivo del niño, y no solo tener en cuenta su peso sino también su altura. Para ello, iremos ajustando el recorrido del arnés y los reposacabezas, pero cuando veamos que la cabeza del niño sobresale por encima del respaldo o los hombros sobrepasan la posición más alta de los arneses, ha llegado el momento de renovar la silla.

Haz paradas frecuentemente

Si tienes programado un viaje largo por carretera recuerda hacer paradas frecuentes para que los niños puedan estirar las piernas, cambiar de posición, hidratarse o ir al baño. En el caso de viajar con bebés, la recomendación es hacer paradas cada hora y media, sacarles de sus asientos y descansar fuera del SRI.

Este punto es muy importante ya que un uso prolongado de las sillas de coche aumenta el riesgo de asfixia postural en recién nacidos y bebés de corta edad.

La asifixia postural ocurre porque los bebés no tienen fuerza suficiente para sujetar la espalda y la cabeza, y al sentarlos en estas sillas su columna adopta la forma de una C muy pronunciada que dificulta que el tórax y el abdómen puedan expandirse para respirar. Además, la cabeza cae hacia adelante, la barbilla toca el pecho y la tráquea se cierra, dificultando aún más la respiración.

Como consecuencia de ello, aumente el riesgo de bradicardia (el corazón va más despacio de lo que debiera), de apneas (el bebé deja de respirar unos segundos) y de desaturación de oxígeno (llega menos oxígeno a la sangre), por lo que si no se remedia la postura las consecuencias pueden ser fatales.

Nunca dejes al niño solo en el coche

En época de verano y días de calor los coches pueden convertirse en una trampa mortal para bebés y niños. Por ello es de vital importancia no dejar jamás a nuestros hijos solos en el interior del vehículo, ni siquiera teniendo la certeza de que el recado que vamos a hacer no nos va a llevar tiempo.

Recordemos que aunque dejemos las ventanas abiertas, la temperatura interior de un coche aparcado a pleno sol se eleva rápidamente, elevando también de forma peligrosa la temperatura corporal del niño. Así pues, ni en verano ni en invierno: el coche no es lugar para que los niños se queden solos.

Además de hacer un uso seguro de las sillas de coche, es imprescindible tener en cuenta otras medidas de seguridad a la hora de viajar con niños, como bloquear las puertas y ventanillas para que no puedan manipularlas durante el trayecto.

Tampoco debemos viajar con objetos sueltos dentro del habitáculo del coche, pues en caso de colisión o frenazo brusco pueden suponer un grave riesgo para la integridad física de sus ocupantes, aún tratándose de objetos pequeños o ligeros.

La seguridad del niño depende también del conductor. Respetar las normas, conducir de forma tranquila y relajada, sin agresividad ni brusquedades, dejando un espacio de seguridad, y ajustando la velocidad a las circunstancias del tráfico, es la mejor manera de proteger a los pequeños en sus desplazamientos

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