
Hemos comentado en varias ocasiones en el blog que la infancia es un periodo de vital importancia en varios aspectos, ya que muchas de las cosas que suceden en los primeros años son la base sobre la que se cimentará el resto de nuestras vidas.
Si la base acaba siendo poco estable, por la razón que sea, los cimientos que vienen después serán poco estables e incluso frágiles o con demasiado riesgo de desmoronarse.
En términos de salud mental, una experta, Maria Jesús Mardomingo, que es la jefa de la sección de psiquiatría y psicología infantil en el hospital Gregorio Marañón, ha declarado estos días en el XI Congreso de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y del Adolescente que el 70% de las enfermedades psiquiátricas en adultos tienen su origen en la infancia o la adolescencia.




Uno de los problemas que podemos encontrar en la sanidad española es la carencia de psiquiatras infanto-juveniles que atiendan adecuadamente a los niños que sufren déficit de atención e hiperactividad. En la mayoría de los casos son psiquiatras especializados en adultos quienes tratan a los niños.