
La lejía casera, la que se utiliza para blanquear y para desinfectar, tiene una nueva utilidad. En pequeñas dosis puede utilizarse para aliviar y tratar el eczema infantil, según una investigación de la Universidad Northwestern de EEUU.
En un estudio realizado con niños los pediatras afirman que los niños que tomaron baños con un poco de lejía diluida registraron mejoras sensibles en la piel.
“Es un tratamiento barato, simple y seguro que mejora de forma drástica la erupción cutánea y reduce los brotes de eczema” que afectan a un 17% de los niños en edad escolar, señalan.
